El Tribunal de Disciplina de la AFA anunció que se disputarán los 39 minutos restantes.
El pasado 21 de febrero, Tigre y Chacarita se veían las caras en el Viaducto por la primera ronda de la Copa Argentina. Sin embargo, el partido no se pudo completar por un lamentable hecho de violencia. Luego de que el árbitro Ariel Penel expulsara a Agustín Cardozo, hubo un encontronazo entre los jugadores de ambos equipos cerca de una de las plateas. En ese momento, los hinchas del Matador comenzaron a tirar botellazos a los jugadores del Funebrero, impactando una de ellas en la cabeza de Fernando Brandán, lo que causó la suspensión del encuentro a los 51 minutos.
Tras ese hecho polémico, el Tribunal de Disciplina de la AFA citó a ambos clubes declarar y, tras semanas de investigación, finalmente emitió su fallo: el partido se completará a puertas cerradas y el Matador deberá pagar una fuerte multa de 34.700.000 pesos, monto equivalente a tener que pagar unas 500 entradas por siete fechas.
Además, los Victoria deberán abonarle al Funebrero todos los gastos de traslado correspondientes a la reanudación de este compromiso, y también recibieron una recomendación para jugar sus próximos dos encuentros de local sin su parcialidad.
Por el momento, no se dio a conocer ni el día ni la sede en la que se jugarán los 39 minutos restantes, algo que deberá definir el Comité Ejecutivo de AFA en los próximos días.
El botellazo que provocó la suspensión

Tras un primer tiempo en el que el Funebrero fue superior pero no logró plasmarlo en el marcador, en el complemento el Matador de Victoria logró ponerse rápidamente en ventaja, a los 5′ ST, luego de un gran disparo de Brahian Alemán desde afuera del área que venció la estirada de Federico Losas. Sin embargo, el partido se complicaría para el equipo de Pipo Gorosito con la expulsión de su capitán, Agustín Cardozo.
Pero fue el menor de los problemas para el desarrollo del partido: el botellazo que recibió Brandán significó un punto de inflexión en cuanto a su continuidad. El delantero del Funebrero tuvo que ser atendido durante unos minutos por los médicos de su equipo, y debido a la magnitud del golpe, no pudo seguir jugando, por lo que el árbitro Penel, tras recibir un certificado del médico de Chacarita por la lesión de Brandán, decidió suspender el partido a los 6′ del segundo tiempo.
Con el partido detenido, arrancó el otro, el de las declaraciones cruzadas. Néstor Di Pierro, presidente del Funebrero, dijo que Gorosito no quiso cambiar de banco de suplentes y soltó: «Me dijo que iba a cagar a trompadas». Pipo habló después y fue más duro, pero con Brandán: «No hay que tirar una botella, pero tampoco hay que cabecearla». El DT de Tigre pidió ver el video y analizar si Brandán se dejó golpear…
