EL lanzamiento de Macri, para Jefe de Gobierno Porteño, desató la polémica y la vergüenza, no sólo en la oposición sino dentro del mismo PRO. El basural y la nena, no fue lo más acertado. “Empezamos con el pie izquierdo”, dijo Rodríguez Larreta.
Si se tratase de hombres que recién se inician en el terreno político, hasta sería lógico concluir que equivocaron la estrategia, por falta de experiencia. Pero no es éste el caso, no es el primer lanzamiento que atraviesan, no es la primera vez que idean un plan de campaña. Por lo que las disculpas o el arrepentimiento no poseen demasiado sustento.
Podía salir bien como mal, salió mal, y ahora la exposición de ese juego no hizo más que restar, antes del tiempo de cualquier suma. La utilización de Melina, la nena de 8 años, que acompañó a Mauricio Macri mientras éste anunciaba su candidatura, tuvo una amplia repercusión negativa. La evidente sospecha de utilización electoral y poco sutil de la pobreza abrió el juego para el lado de las restas en la gente de Compromiso para el Cambio.
A partir de este suceso, no tardaron en hacerse oir las voces enfurecidas ante semejante puesta en escena, voceros oficialistas opinaron: “Fue un típico cuadro menemista, porque se puso a hablar en inglés, de dibujos animados (le dijo a Melina, la nena que estaba a su lado, que la llevaría a ver “Happy Feet”, una película sobre pingüinos, a una niña que vive en una Villa de Emergencia), parecía Menem, cuando en Salta, en medio de la pobreza habló sobre los vuelos a la estratósfera”. Y como si esto fuese poco, arrancó la campaña con una promesa no cumplida, o imposible de cumplir, ya que esa película se había bajado de cartel.
Los voceros Kirchneristas aseguraron también que se trató de un “rasgo clasista”, que revela la “distancia entre lo que piensa Macri y lo que sienten los porteños”.
El ideólogo de este “show electoral” fue Horacio Rodríguez Larreta, la sombra del Presidente de Boca desde hace mucho tiempo; el mismo que expresó que habían empezado la campaña “con el pie izquierdo”. Pero acto seguido a este comentario sostuvo que había posibilidad de retorno por sobre este primer error.
Las encuestas lo dan perdedor en segunda vuelta, y esto desvela al hombre PRO, un lanzamiento poco feliz lo puso en boca de toda la opinión pública, no son tiempos de victorias claras para Macri evidentemente.
Mucho se dijo sobre la tarima en la que se paró para decir su discurso, simbología de no querer pisar el suelo del basural que le sirvió de cuadro, tal vez, ¿será éste el cajón de Herminio Iglesias para el hombre que plantea un compromiso para el cambio?
Dos mundos que se chocan y que no hacen cable a tierra, porque una tarima de madera impide que así sea, mundo de contrastes más que palpables en esa imagen que pasará a la historia entre risas y vergüenzas.
Un comienzo con “Pie Izquierdo”, una marcha con el “Pie Derecho”.
