El volante cordobés confesó que priorizó el consejo de su compañero antes que la decisión que tenia tomada.
Paulo Dybala arribó en horas de la noche a su Córdoba natal donde se reencontró con los vecinos y fanáticos de Laguna Larga, allí fue recibido como un héroe y en dialogo con medios locales conto una intimidad de los penales frente a Francia, donde «Dibu» Martínez le dijo a donde patear su penal.
Tras arribar a la capital provincial, se subió rápidamente a una camioneta y junto a un par de amigos emprendió camino rumbo a su Laguna Larga natal, situada poco más de 60 kilómetros al sudeste, donde lo esperan ansiosos los vecinos, que le prepararon un gran recibimiento.
«Estoy muerto, creo que en los últimos tres días dormimos cinco horas. Los últimos dos días fueron increíbles. Lo soñé toda la vida, cada uno de nosotros desde que nacemos en un país tan futbolero lo sueña y vivirlo así… No hay palabras», se alegró el mediocampista.
En este sentido se refirió a su ingreso en la final del Mundial, «cuando el técnico me llamó para entrar sabía que era por los penales, entonces tenía que tratar de tener la cabeza lo más fría posible. No es fácil porque obviamente no todos los días se juega una final del mundo», expresó
«Cuando me tocó a mí caminar hasta donde estaba la pelota se hizo larguísimo, no llegaba más. Había hablado con el Dibu, me había aconsejado tirar al medio después de que ellos habían errado. Yo lo iba a cruzar, el arquero se tiró a ese palo pero escuché lo que dijo mi compañero y fuerte al medio no falla«, reveló.
La joya tuvo un mundial particular, ya que tuvo sus primeros minutos en las semifinales frente Croacia en la victoria 3-0 de conjunto nacional y luego ingresó en la final en los últimos minutos donde tuvo un despeje clave en el área argentina y en la definición por penales marco el que le correspondía.
