El intendente interino habló sobre la actualidad del distrito norte del Gran Buenos Aires y resaltó la gestión liderada por Ariel Sujarchuk: «Este año pudimos desplegar una cantidad de obras históricas que demandaban nuestros vecinos y vecinas». Además, habló sobre la industria, la cultura, el parque solar -único en el país-, y la condena que recibió Cristina Fernández de Kirchner.
El intendente interino de Escobar, Carlos «Beto» Ramil, estuvo en el estudio de LaNoticiaWeb TV para dialogar acerca de la actualidad del distrito. En ese marco, el jefe comunal habló sobre los principales cambios que promovió la actual gestión, comandada por Ariel Sujarchuk (actual secretario de Economía del Conocimiento), en uno de los municipios más grandes y más diversos del conurbano bonaerense.
– ¿Qué balance hacés de este año desde que sos intendente?
– Me sentí bien. Ariel sigue con muchísima presencia en el distrito. Nosotros trabajamos juntos hace mucho tiempo, en los siete años, desde que asumió la gestión el 10 de diciembre de 2015, pero nos conocíamos desde hace mucho tiempo. Tenemos una sintonía de trabajar en conjunto. Ariel ha sabido conformar un gran equipo de trabajo con la responsabilidad política de conducir Escobar. Me cuesta separar el último año de toda la gestión. Sí coincidió con un año que es el de mayores obras y políticas públicas de la historia del distrito. Realmente, ha sido un año en el que generamos un proceso de transformación que venía dando pasos agigantados. Los primeros años fueron difíciles porque era un municipio que no recaudaba, que hubo que mejorar la administración y poner algunas cosas en órdenes. Este año pudimos desplegar una cantidad de obras históricas, de demandas de nuestros vecinos y vecinas.
– Escobar es un municipio muy grande, con mucha población y con la necesidad del Estado municipal de llegar a lugares donde es difícil llegar. ¿Cómo es el trabajo de la gestión respecto a la asistencia con la gente que tiene problemas económicos, teniendo en cuenta los índices de pobreza en el país?
– Escobar es muy grande. Tiene 330 km cuadrados, una vez y media la ciudad de Buenos Aires. Es muy heterogéneo. Tiene un proceso de desarrollo industrial muy fuerte, la región está creciendo muchísimo. Hace un tiempo, salió un dato que marca que Malvinas Argentinas, Pilar y Escobar son los tres distritos que más crecieron industrialmente en la provincia de Buenos Aires. Tenemos un parque industrial consolidado en Garín. La ubicación estratégica de las rutas 8, 9, las rutas provinciales 26 y 25, nos dan posibilidades de crecimiento y logísticos importantes. Tiene otra parte de barrios cerrados, que muchos conocen. Es el núcleo de barrios cerrados en desarrollo más importante del país. Un crecimiento demográfico exponencial, crece más que la provincia: 1.4 cada punto que crece PBA. Y después situaciones de mayor vulnerabilidad, más populares, con zona rural, zona de islas. Eso para la gestión es un desafío porque implica políticas públicas porque, en otros distritos, uno puede unificar más. Y acá tiene que tener esta dispersión. Atendemos a todos los sectores. Entendemos que el Estado tiene que dar respuesta a todos.
– ¿Cómo es el parque solar? ¿Dónde está ubicado y cómo trabajarán con eso respecto a la industria?
– Es el primer parque solar municipal de la Argentina. Genera la cantidad de energía que utilizamos en la totalidad de nuestras dependencias públicas. Está ubicado en Loma Verde, una localidad que conformamos hace cinco años, antes era parte de Belén de Escobar. Es la zona más rural, la que está más hacia el norte y que viene creciendo muchísimo. Y tiene que ver con un marco de responsabilidad que viene trabajando Ariel y lo venimos abordando con profundidad que es Escobar Sostenible. Detrás de eso hay una multiplicidad de políticas que tienen que ver con el cuidado del ambiente, el cuidado de huertas agroecológicas. En Maquinista Savio, que es de las localidades más populares, era donde antiguamente se iba a tirar la basura donde se llamaba «La Quema». Nosotros saneamos este lugar y la reconvertimos en huerta agroecológica en un predio de dos hectáreas, además de otras que funcionan en el distrito.
– Esta semana, Cristina fue declarada culpable en la causa Vialidad. Esto, a través de los argumentos de ‘lawfare’ y demás, genera en los intendentes un estado de alerta, de estar atentos en el apoyo a la vicepresidenta. ¿Qué opinás de este fallo?
– Desde el punto de vista político, es un fallo político. Merece una respuesta política a lo que viene sucediendo. El ‘lawfare’ no sucede solo en la Argentina, sino en Latinoamérica. Esto viene a condicionar es, precisamente, una forma de entender a la política en contra de políticas populares y de la democracia. Pegado a lo que sucedió con Cristina, tenemos esta situación de los jueces y lo que pasó con este viaje al sur, la impunidad con la que se manejan. No es un problema de la política, es un problema que tiene que poner una alarma sobre la totalidad de la ciudadanía. Por supuesto que me preocupa lo que le sucede a Cristina, y esto es algo que hablaba con otros intendentes, con Máximo: es alguien importante, que tiene cierta llegada a voces internacionales, ¿qué le queda con esta Justicia al ciudadano de a pie?
– Ella dijo que no va a ser candidata a nadie el año que viene. ¿Cómo viviste ese final de su charla en YouTube después de que se conoció el fallo?
– Lo extraño es que uno está acostumbrado que Cristina sorprenda. Es una sorpresa esperada. Pero fue sorpresivo. Creo que ni el acto de La Plata, ni en otras oportunidades donde se pudo mostrar a quien conduce o, precisamente, conduciendo, tiene que ver con una candidatura. Sí tiene que ver con algo que ella dijo que no iba a ser candidata. También dijo que ella no está dispuesta a correrse de la política y sí a conducir un proceso político que es el que viene defendiendo hace muchos años. Ha estado a la altura y siempre nos sorprende porque tiene la posibilidad de ver cosas que nosotros no vemos. Esa capacidad que tienen los grandes conductores políticos.
– En cuanto a la gestión cultural: contame cosas que se han hecho en los últimos años… había cosas en la gestión de Luis Patti, que los placeros no dejaban besarse a los chicos en la puerta de un colegio. ¿Cómo está hoy la situación?
– Nosotros buscamos, constantemente, transformar a Escobar en un faro cultural. Y, paralelamente, el espacio público, sobre cuál es y cómo se utiliza el espacio público. Antes, si vos veías las plazas de Escobar, no eran plazas para usar, eran solo para ver. Eso, desde la gestión de Ariel, buscamos reconvertir constantemente. El espacio público es el espacio de encuentro, de reconocimiento, de lo político y lo revalorizamos a partir de actividades culturales. También entendemos a la cultura como aspecto del desarrollo local. Todo el año tenemos actividades. En Escobar tenemos un teatro que tiene 133 años, anterior al Teatro Colón, que reabrimos, estaba cerrado y ha sido un faro. Desarrolló de otra manera el centro de Belén de Escobar. Pero lo que tiene Escobar es que tiene varias localidades que están unidas por la Panamericana. Para ir de Belén a Garín tenés que hacer 10 km. Y además las integramos interiormente para no tener que salir a las rutas. Está la Feria de Navidad. En las redes están todas las grillas.

