Los participantes superaron una prueba semanal y además de contar con el presupuesto completo, podrán disfrutar del debut de la selección Argentina
Las pruebas semanales en la casa de Gran Hermano son muy importantes ya que, dependiendo de si son superadas o no, los participantes cuentan con todo el presupuesto o sólo con la mitad. En los primeros desafíos los participantes fallaron y las compras semanales no pudieron ejecutarse de la mejor manera. Sin embargo, la tercera prueba fue la vencida ya que los hermanitos lograron superarla con éxito y gozar de la totalidad del presupuesto. En las últimas horas llegó la cuarta prueba, que hasta el momento es la más significante ya que además del dinero hay un beneficio especial agregado.
La «Prueba semanal: silo sin fin», según comenzó leyendo Nacho a sus compañeros, consiste en un desafío de resistencia y trabajo en equipo. Durante doce horas y en parejas, los participantes deberán mantener el nivel del maíz de un silo lo más alto posible, el mismo, una vez que comience la prueba, se caerá constantemente. El maíz que se caiga deberá ser recogido en un balde por un hermanito, el mismo tendrá que pasarle el recipiente a a su compañero para que recargue el silo. Luego de que la voz del reality explique el desafío, agregó: «Quiero comunicarles que además de jugar por el presupuesto de la compra semanal, en caso de superar la prueba se ganará también el derecho de ver todos juntos el primer partido de nuestra Selección en Qatar». Esto efectivamente exaltó a todos los jugadores.
Cuando comenzó la prueba todos los participantes comenzaron a trabajar y se sorprendieron por lo difícil del desafío. El silo bajaba muy rápido y no les quedó otra opción que dejar de quejarse y ocuparse de superar la prueba. Se dividieron en turnos y pusieron todo de sí mismos para lograr el objetivo, que hasta el final fue desconocido ya que no tenían noción de cuál era el nivel mínimo a no traspasar.
Cuando se terminó el tiempo Gran Hermano informó el veredicto: «La prueba semanal ha sido superada ¡Felicitaciones chicos!». Los participantes se abrazar y festejaron entonando una de las canciones típicas del seleccionado argentino.
