A lo largo de la historia, las grandes figuras del fútbol han elegido usar el número 10 en sus espaldas. Tiene su origen desde el Mundial de Suecia, un joven de 17 años fue portador por casualidad, se convirtió en el goleador y figura de la Copa. La camiseta número 10, sinónimo de calidad, talento y magia.
Para la numerología, el número 10 significa la precisión y la perfección. Vaya coincidencia, en el fútbol, quien lo lleva impreso en su casaca, se convierte en el ícono de liderazgo del equipo, la calidad y la capacidad de conducir y deslumbrar con su juego. Se compone con el 1, que representa el todo y el 0, la nada. Ambos números juntos generan la sensación de equilibrio, oportunidades y buena suerte, según el Tarot, simboliza la Rueda de la fortuna.
En el universo del balompié, la historia del 10, comienza en Suecia en 1958. La sexta edición de la Copa del Mundo se disputó en el país escandinavo. La numeración en las camisetas se había oficializado desde el Mundial de Brasil en 1950 y a partir del siguiente en Suiza, en el 54, se estableció que cada jugador participante de la Copa, portara el mismo número durante toda la competencia.
Por temas burocráticos, la delegación brasilera no llegó a presentar la planilla con los dorsales designados a sus futbolistas y ante el apuro de la FIFA, a través de Lorenzo Villizio, quien era miembro del Comité organizador de la Copa, el dirigente uruguayo fue quién al azar asignó los números de las camisetas verdeamarelhas. El 10 le tocó a Pelé, un garoto de 17 años que sería la gran figura de ese Mundial.
El hito del diez en Argentina nació con el denominado «gol imposible» de Grillo, el 10 argentino, a los ingleses en el Monumental en 1953. Han pasado décadas, Mundiales y la figura del número diez en la espalda, se fue convirtiendo en el emblema de las estrellas del fútbol nacional.
Durante muchos años periodistas y espectadores sostuvieron que el gol de Ernesto Grillo fue una obra maestra, con el tiempo se fue debilitando. En la imagen se ve un gol común y corriente. Los tiempos y el juego fueron cambiando pero el 10 siempre fue sinónimo de calidad.
Los más emblemáticos de la Selección Argentina entre 1978 y 2022
Mario Kempes (1978) El del «matador» es un caso atípico, en esos tiempos se designaban las numeraciones por orden alfabético. Por características futbolísticas le correspondía a Norberto Alonso, en ese entonces denominado «el Pelé blanco». Pero le tocó a Kempes, arquetipo de goleador potente, que se convirtió en el máximo artillero con 8 anotaciones y figura estelar de la Copa del Mundo disputada en Argentina.
Diego Maradona (1982 / 1986 / 1990 /1994) El debut de Diego en los mundiales, en España no pudo trascender, un equipo sin cabeza para competir al máximo nivel. Fue expulsado por una violenta falta ante Brasil, la selección nacional quedó eliminada en la segunda fase. En México, la historia se dio vuelta, se inmortalizó la figura de nuestro diez. Conducción, talento y el mejor gol de la historia, para ganar la Copa del 86. En Italia en el 90, llegó como pudo, el esfuerzo de batallar contra su propio tobillo lo hizo jugar infiltrado y con lo justo. Casi se da la épica, llegó a la final pero Alemania le arrebató el título. Su última participación en mundiales fue en USA 94, la expulsión del torneo por dopping, lo persiguieron y condenaron injustamente y dejaron sin ánimo ni líder a un equipo que pegó la vuelta en octavos.
Ariel Ortega (1998 / 2002) El «burrito» pintaba como el sucesor de Diego, gambetas y amagues, dibujaban un horizonte más que prometedor en la Selección. La inmadurez le jugó una mala pasada, una gresca innecesaria con Var der Sar, arquero de Países bajos, le valió la expulsión y posterior derrota ante los europeos en cuartos de final. En Corea – Japón 2002, Bielsa lo bancó con la 10, pero el equipo en un grupo difícil no pudo superar la primera ronda y se despidió muy rápido.
Juan Román Riquelme (2006) El entrenador Pekerman le asignó la 10 a Román en Alemania, jugador clave, el nexo entre medio campo y ataque, pensante y con gran calidad. Logró el 99% de eficiencia en pases en el partido ante Serbia, una marca increíble. Esa selección quedó eliminada por el local por penales en cuartos. Se le cuestionó al cuerpo técnico su salida en el partido definitorio por Cambiasso.
Leonel Messi (2010 / 2014 / 2018 /2022) Inicio de la era Messi en la Selección, otra vez Alemania el verdugo, eliminación en cuartos en Sudáfrica con Maradona entrenador en el banco. En Brasil, Argentina llegó a la final, Leo fue intermitente durante la Copa, la chance se diluyó en el suplementario. En Rusia, todo fue confusión, un equipo desmotivado con muchos cambios de entrenadores durante las eliminatorias y un vestuario agitado, derrumbaron las esperanzas en octavos ante Francia, luego Campeón del Mundial. Para Qatar, las expectativas están a pleno, un jugador maduro, bien rodeado, un equipo que mezcla con equilibrio juventud y experiencia. El gran objetivo del crack argentino es levantar la Copa que le falta, la consagración absoluta, subirse al podio como el tercer gran diez de la historia.
Desde hace tiempo, todos los jugadores que cumplen funciones como enganches y/o delanteros piden la 10. En la cancha los espectadores buscan al 10 de ambos equipos, observan sus movimientos y modos con la pelota. En el campo de juego suplican el balón siempre al 10. Una marca registrada que patentaron los grandes, los mejores futbolistas de la historia del deporte.
Dorsales número 10, grandes nombres. Las máximas figuras del fútbol mundial han llevado el número mágico en sus espaldas.
Pelé, el origen del aura mística del número 10. Le tocó por azar en Suecia 58, con 17 años fue goleador y figura del equipo Campeón del Mundo.
Diego, el emblema argentino. El 10 eterno.
