Los referentes de los espacios bonaerense se convocaron para limar asperezas y que el foro de intendentes se enfocase en las críticas a Kicillof.
Tres años pasaron para que los intendentes de Juntos volvieran a verse las caras, luego de la salida de Cambiemos del gobierno.
La idea comenzó a amasarse en La Plata y se consolidó en Magdalena, cuando los jefes comunales del radicalismo se reunieron en foros sectoriales y lanzasen la propuesta de reeditar la mesa grande opositora.
La idea fue bien recibida por sus pares amarillos, que no pusieron objeciones para que el remozado espacio se desarrolle en Balcarce, pagos del radical Esteban Reino.
Sin embargo, la previa se calentó. La mecha la encendió el boina blanca Gonzalo Peluso, quien recibió al gobernador Axel Kicillof en su distrito para inaugurar una escuela, deshaciéndose en elogios para el mandatario bonaerense y apuntando a María Eugenia Vidal y Patricia Bullrich. Los dichos de Peluso cayeron como una bomba hacia el interior de Juntos.
Varios alcaldes del PRO tomaron debida nota de lo dicho por el alcalde de la UCR, y llegaron dispuestos a reclamar a sus socios más cuidado.
En ese marco, los negociadores de los espacios que conforman Juntos armaron una reunión de la Mesa provincial, a la que se sentaron los intendentes Néstor Grindetti y Diego Valenzuela; su par de San Miguel, Jaime Méndez y su referencia política y senador provincial, Joaquín de la Torre; el senador y titular de la Coalición Cívica, Andrés De Leo y cuatro representantes del radicalismo.
Por la UCR posaron el intendente de Trenque Launque y titular del Foro de jefes comunales radicales, Miguel Fernández; el titular del bloque de diputados de Juntos y presidente del Comité Provincia, Maximiliano Abad y el mencionado Peluso.
El pacto entre sectores incluyó no solo obviar diferencias internas, sino también dejar para otra oportunidad (probablemente para noviembre) la discusión política y partidaria, para centrarse en las demandas comunes por las deudas de la provincia y las dificultades para avanzar con las obras por la desactualización de los fondos girados a los municipios. Además de reclamar, como siempre, mayor autonomía para los municipios.
De hecho, la posible jugada del oficialismo para complicar la vida interna de la oposición podría modificar lo que hasta ahora era una decisión firme de la UCR para ir por todos los cargos posibles. Ello sería si el oficialismo intenta suspender las PASO, aunque todo indica que no podrá hacerlo dado que no cuenta con las manos suficientes para avanzar en la Legislatura.
Al margen de la eventual jugada del FdT, la foto de la Mesa Provincial bajó el tono interna justo en la previa de la cumbre que se desarrolló el viernes pasado en Balcarce, con Reino como anfitrión.
