El presidente privilegió la relación bilateral con Washington que controla al Fondo Monetario Internacional, en plena negociación con el FMI, a pesar de no estar invitados aliados especiales de este país como China y Bolivia.
Una nueva oportunidad para entrevistarse con Joe Biden se le presenta a Alberto Fernández antes de que termine este 2021. Se trata de la cumbre de la llamada Alianza del Pacífico que se realizará en la Ciudad de Cartagena, Colombia entre el 11 y 13 de diciembre.
Alberto Fernández hizo un meditado cálculo geopolítico y optó por inclinarse a favor de Joe Biden, que protagoniza una batalla global y sin cuartel contra los planes expansionistas de China que se ejecutan a través de una iniciativa económica y financiera conocida como la Ruta de la Seda.
El Presidente necesita a Biden para cerrar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y no tuvo espacio político para rechazar su invitación formal a la Cumbre por la Democracia, un escenario global organizado por la Casa Blanca para lanzar una filosa ofensiva contra los intentos de Xi Jinping de extender la influencia mundial de China.
Dicen que nada tiene que hacer el mandatario en un encuentro de una alianza «liberal» (la del Pacífico) que Argentina no integra. Pero un encuentro con Biden es lo que busca el Gobierno. Además, pese a los choques con Duque, Alberto F. y el colombiano mejoraron su relación.
Tampoco la Casa Blanca oficializó el viaje de Biden a Cartagena aunque medios en los Estados Unidos lo den por hecho. El pánico en la política y la ciencia por la nueva variante del coronavirus Ómicron está provocando nuevos cierres en las fronteras internacionales, cancelaciones de vuelos y nuevas alteraciones en las políticas migratorias.
En lo que hace a la llamada Cumbre por la Democracia, el Gobierno sostiene un dilema. Argentina está invitada pero no aliados especiales de este país y del gobierno K como China y Bolivia.
Tampoco lo están Venezuela, Nicaragua, Cuba y otra serie de países. Pero en el Gobierno hay debate sobre desairar o no a Beijing con la presencia de Taiwan en la cumbre, a la que invitó especialmente el presidente estadounidense. El gobierno de Xi Jinping de hecho protestó contra Biden por haber invitado a Taiwan a su «Cumbre por la Democracia».
Sobre el fin de la semana pasada, el Presidente Fernández evaluaba no participar de ese foro con Washington. Pero no hacerlo sería desafiar al mismo Biden con quien se saludó cálida pero brevemente en la Cumbre del G20 que tuvo lugar a fines de octubre, en Roma.
