Haití tendrá un nuevo gobierno el martes encabezado por Ariel Henry como primer ministro, a quien el presidente Jovenel Moise había nombrado antes de ser asesinado, dijo a la AFP una fuente próxima al Ejecutivo.

El primer ministro interino, Claude Joseph, ocupará de nuevo el cargo de ministro de Relaciones Exteriores en el nuevo gobierno, que carecerá de presidente y tendrá la tarea de organizar nuevas elecciones “lo antes posible”, dijo la fuente.

Jovenel Moise había elegido a Ariel Henry para reemplazar a Claude Joseph como primer ministro en los días previos a su asesinato a tiros en su residencia en Puerto Príncipe en la madrugada del 7 de julio.
Pero en las horas posteriores al magnicidio, Joseph declaró el “estado de sitio” y dijo que estaba a cargo, provocando una lucha por el poder en la atribulada nación caribeña, sumida en la pobreza y la violencia.
“Desde hace varios días, Claude Joseph y Ariel Henry han estado llevando a cabo una serie de reuniones de trabajo que conducirán a la formación de un gobierno inclusivo con Ariel Henry como primer ministro”, dijo el funcionario.
Moise gobernaba Haití, el país más pobre de América, por decreto después de que las elecciones legislativas de 2018 se postergaran por disputas, por lo que el país aún carece de un legislativo en funciones.
Además de las elecciones presidenciales, parlamentarias y locales, Haití debía realizar un referéndum constitucional en septiembre, después de que la consulta se pospusiera en dos ocasiones debido a la pandemia de coronavirus.
¿Quién es Ariel Henry?
Henry de 71 años, formado en universidades de Francia y Haití, es el séptimo primer ministro desde marzo de 2017, y el último que nombrara Moise antes de su muerte el 7 de Julio.
El reconocido galeno tiene experiencia gubernamental, pues formó el ejecutivo de Michel Martelly (2011-2016) durante unos convulsos 14 meses marcados por la inestabilidad política.
Primero se desempeñó como ministro de Interior de enero a septiembre de 2015 y luego frente a la cartera de Asuntos Sociales y Trabajo hasta marzo de 2016.
Diez años antes, en 2004, tras la forzada dimisión del expresidente Jean Bertrand Aristide, conformó junto con otras seis personalidades, el llamado Consejo de Sabios, órgano encargado de proponer a la presidencia provisional de Haití un nuevo primer ministro.
La estructura aunó a la oposición, el partido saliente Fanmi Lavalas, fundado por Aristide, y a la comunidad internacional, para también ayudar a la formación del gabinete.
En la arena política Henry fue miembro del Partido Social Demócrata, luego del Partido Nacionalista Progresista Revolucionario Haitiano, fundado por su mentor Serge Gilles.
El médico también se unió a la estructura Fusión de los Socialdemócratas Haitianos, y tras su estadía integró hasta 2014 la Unión Patriótica, creada por el expresidente René Preval (1996-2001 y 2006-2011).
Como galeno presidió la junta directiva de la Sociedad Ecuménica de Bienestar de 1992 a 1999, y fue subdirector encargado de los programas de Adra-Haití de 1992 a 1996.
También formó parte del gabinete del Ministro de Salud Pública de junio de 2006 a septiembre de 2008, y llegó a la jefatura de Recursos Humanos de septiembre de 2008 a octubre de 2011.
En ese último periodo se le atribuye responder de manera activa a la epidemia de cólera tras el mortífero terremoto de 2010 que mató a 300.000 personas. La dolencia fue responsable de otras 10.000 vidas, de acuerdo con cifras oficiales.
En 2020 integró la comisión multisectorial para la gestión del COVID-19, que hasta el momento suma 19.553 enfermos, 510 fallecidos, y más de 3.000 hospitalizados desde marzo del año pasado.
A la par, dirige el servicio de neurocirugía del hospital Bernard Mevs, uno de los más reconocidos del país.
Gobierno de consenso
Una de las principales misiones de Henry es la formación de un gabinete consensuado, con representación de las principales fuerzas del país, y la celebración de elecciones generales «en el menor tiempo posible».
Y aunque poco después del magnicidio recibió el respaldo de importantes partidos como el gobernante Tet Kale, en los días posteriores el apoyo se diluyó, y varios sectores acusaron a Henry de formar un gobierno sin consultas.
Horas antes de su juramentación Henry llamó a la unidad nacional y la puesta en común de todas las fuerzas «con miras a frenar esta carrera hacia el abismo».
En una nota vocal, el designado jefe de Gobierno insistió en que solo el diálogo y la consulta permitirán definir los contornos de las políticas a seguir durante este período, y adoptar las decisiones esenciales para la transformación de la sociedad, en especial las condiciones de vida de los más vulnerables.
Con el apoyo de la comunidad internacional, pero de espaldas a las fuerzas políticas nacionales, Henry se abre camino a un gobierno, que no tendrá presidente, y que pronto podría enfrentar la agudización de la crisis política.