Un juez de la Corte Suprema anuló dos procesos contra el ex presidente que llevó el ex magistrado del Lava Jato, que ya había sido declarado «parcial» en el caso que llevó a Lula a la cárcel.

Lula había sido condenado por Moro en 2017 a 9 años y medio de cárcel como supuesto beneficiario de un tríplex en el litoral paulista ofrecido por una constructora a cambio de contratos con la estatal Petrobras.
Un tribunal de apelaciones confirmó y amplió la condena del expresidente y líder del PT, lo que le impidió ser candidato presidencial en 2018 y lo mantuvo preso desde abril de ese año hasta noviembre de 2019.
Pero la segunda sala de la Corte Suprema (integrada por cinco jueces) atendió en marzo los reclamos de la defensa de Lula sobre la «parcialidad» de Moro, quien había sido premiado por Jair Bolsonaro al designarlo como juez ministro de Justicia.
Mendes extendió ahora esa decisión a las otras dos causas radicadas en Curitiba, ambas en fase procesal. Una está relacionada con reformas realizadas en una hacienda en Atibaia (Sao Paulo) y la otra con la compra de un terreno para el Instituto Lula.
Aparte de los casos de Curitiba que serán derivados a un tribunal de Brasilia, el dirigente de 75 años enfrenta aún otros tres procesos, uno en Brasilia y dos en Sao Paulo.
