El Gobierno de Estados Unidos propuso la suspensión de las patentes y se convirtió en la primera potencia en hacer eco de la iniciativa que comenzó en Sudáfrica e India. Noubar Afeyan, cofundador de Moderna, expresó su respaldo a la idea; mientras que Albert Bourla, de Pfizer, dijo que no está «para nada» a favor.
Un planteó que surgió tímidamente en algunos países como Sudáfrica o India, respecto de que las patentes de las vacunas contra el coronavirus fueran liberadas para la producción global de los fármacos, fue desoído por la mayoría de las potencias de Occidente. Con el propósito de reafirmar su liderazgo internacional, el Gobierno de Estados Unidos acompañó la propuesta.
«El Gobierno cree firmemente en las protecciones de la propiedad intelectual, pero, en aras de poner fin a esta pandemia, apoya la exención de esas protecciones para las vacunas contra la Covid-19», expresó el Ejecutivo de Joe Biden a través de un comunicado firmado por Katherine Tai, representante comercial estadounidense.
«Decidimos no exigir que se cumpla con nuestra patente durante la pandemia», Noubar Afeyan.
En las horas siguientes, las reacciones fueron diversas en todo el mundo. «Decidimos no exigir que se cumpla con nuestra patente durante la pandemia», manifestó Noubar Afeyan, cofundador de Moderna –uno de los laboratorios que provee de dosis a gran parte del país norteamericano–, en un claro respaldo al planteo de la Casa Blanca.
La presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, también manifestó su apoyo y dijo que la Unión Europea (UE) estaba «lista a discutir» formas de garantizar que las vacunas lleguen rápidamente a todos los rincones del mundo.
Albert Bourla dijo que no está «para nada» a favor del llamado estadounidense de levantar las patentes que protegen el medicamento contra el coronavirus.
Quien se colocó en la vereda de en frente fue el presidente de Pfizer, otro de los laboratorios que producen vacunas contra el Covid-19. En este sentido, Albert Bourla dijo que no está «para nada» a favor del llamado estadounidense de levantar las patentes que protegen el medicamento contra el coronavirus. Además, sugirió que, en vez de ello, se acelere la producción en las plantas existentes.
