Ante la llegada de la «segunda ola» de contagios de coronavirus y las incipientes medidas para comenzar a frenarlo, hubo una reunión en Casa Rosada entre dirigentes del oficialismo y la oposición en la que se realizó la propuesta y, esta vez, habría consenso.
Una reunión entre el ministro del Interior, Wado de Pedro; el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof; el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa; el titular del bloque del Frente de Todos, el diputado Máximo Kirchner; el jefe del bloque de Juntos por el Cambio, Cristian Ritondo; y los intendentes Jorge Macri (Vicente López), Mayra Mendoza (Quilmes) y Martín Insaurralde (Lomas de Zamora) para poner en marcha el Programa de Emergencia de Infraestructura Municipal (Preimba), fue la excusa para reflotar el debate de la postergación de las elecciones Primarias y seguramente también el de las Generales.
Ante el aumento de casos; lo que parece ser el inicio de la «segunda ola» de contagios de Covid-19; y los anuncios de restricciones a nivel nacional y Provincial dieron lugar al oficialismo para plantear, esta vez con datos más certeros, la posibilidad de que -en principio- las PASO se realicen más adelante.
Según señalan algunos medios de comunicación, el titular del bloque del Frente de Todos, habría sido el encargado de poner el tema sobre la mesa y, puntualmente, expresar la idea de correr el proceso electoral un mes. O sea, en vez de llevarse a cabo en agosto, que tengan lugar en septiembre.
Ritondo y Macri serán los encargados de la oposición de transmitir la propuesta formal a sus colegas partidarios y a los de la coalición. También está prevista otra reunión entre De Pedro y Kirchner con los jefes de los interbloques la semana que viene. La idea sería que haya un debate y consenso vía el Congreso.
Para la medida que se adopte, según habría solicitado la oposición, serán claves los siguientes indicadores: ocupación de camas de terapia intensiva y cantidad de contagios o la mortalidad.
Por otra parte, otro de los acuerdos que ya se habría alcanzado es que la provincia de Buenos Aires se pliegue al calendario electoral nacional por decreto, sin la necesidad de que también haya una discusión parlamentaria en la legislatura bonaerense.
