El Intendente festeja sus 70 años con buenas noticias, pese a que los funcionarios prefieren hablar sobre gestión en vez de cuestiones partidarias. La coyuntura indica que no habrá grandes cambios en el Consejo de Partido local y la conducción seguirá bajo su mando. También retendría cargos en Provincia.
Por Elisa Rossi
El jefe comunal de Tres de Febrero, Hugo Curto, evitó hasta el momento de forma pública opinar sobre las promocionadas elecciones internas del Partido Justicialista bonaerense, que serían convocadas para el 30 de noviembre. Estima que los municipios poseen suficientes urgencias como para que los gobernantes instalen (por lo menos mediáticamente) temas partidarios.
Sin embargo, en su fuero íntimo debe seguir minuto a minuto cada definición de Néstor Kirchner, titular del PJ a nivel nacional. Por estas horas calcula cómo le irá si el bendecido Alberto Balestrini se queda con el justicialismo provincial. El vicegobernador, hombre de La Matanza, conoce bien las realidades de los jefes territoriales y está probado que es un hábil negociador.
Quizá, después del lunes el intendente o su entorno comiencen a deslizar más información sobre el armado distrital. A principio de semana habrá una reunión en la sede del PJ bonaerense y de allí saldría el llamado formal para las internas.
Los tiempos se aceleraron de manera notoria, según trascendidos, para impedir que los díscolos puedan conformarse como alternativa. Incluso, Eduardo Duhalde conservará toda su energía para los comicios legislativos del año próximo. En este contexto existen pocas chances de que alguna lista le haga sombra a la que diseñe el oficialismo encabezado por Curto. Aunque siempre aparece alguno con ganas de impedir la unidad.
Por otro lado, el intendente sería ratificado en la Junta Electoral de Buenos Aires – puesto por el cual no ganó la mejor de las famas - y, asimismo, revalidaría su cargo en el peronismo de la provincia más poderosa del país.En medio de estos posicionamientos en el poder, la espera de las obras que caracterizaron sus gestiones – y que el kirchnerismo viene retaceando – y las especulaciones relacionadas con coqueteos con viejos referentes, Hugo Curto se tomó este viernes un recreo.
Como cada cumpleaños abandonó muy temprano la Municipalidad; tal vez, en parte, para esquivar el ejército de obsecuentes que desfilaría por su oficina para saludarlo. Tampoco su esposa, Marta Burgos, asistió a la sesión en el Concejo Deliberante, algo inusual.Es probable que la familia política y sindical lo haya acompañado en su festejo. También es probable que con 70 años, y lejos de su Zavalía natal, para esta ocasión, haya preferido a sus afectos.

