La presidenta suspendió su visita a Rosario, donde iba a festejar la fecha patria en el monumento a la Bandera junto al gobernador santafesino. En contrapartida, Daniel Scioli organizó un encuentro paralelo en el estadio de Quilmes. Increíble, van a haber dos actos.
Los ecos del conflicto entre el gobierno y las entidades del campo alcanzaron a los festejos del 20 de junio. Según un cable de la agencia Noticias Argentinas, la Casa Rosada confirmó que la presidenta Cristina Fernández no viajará a Santa Fe para celebrar la fecha patria.
Poco importó que hace varios meses la mandataria había confirmado su presencia en el acto por los festejos del Día de la Bandera que, como cada año, se realizan en la ciudad de Rosario. Los trascendidos marcan que la presidenta tiene miedo de ser chiflada y abucheada por el público. En esa provincia se produjeron la mayor cantidad de cortes de ruta y protestas en pleno conflicto con el agro.
Desde el gobierno de la Provincia y desde el Ejecutivo Municipal remarcaron que el acto no está suspendido. Incluso se indicó que será presidido por gobernador socialista Hermes Binner. En la Municipalidad volvieron a convocar a los rosarinos a participar con banderas y escarapelas argentinas.
A diferencia del año pasado, en que los santafesinos contaron con la presencia del entonces presidente Néstor Kirchner y la primera dama Cristina Fernández, esta vez no irá a la ceremonia ni siquiera el vicepresidente Julio Cobos.
Según publica el portal Crítica Digital, los chispazos que dejó la crisis del campo quizás sean los responsables de que se rompa una tradición argentina. Por iniciativa del gobernador de la Provincia de Buenos Aires Daniel Scioli, Cristina Fernández y su vice estarán en la cancha del Club Atlético Quilmes.
El acto bonaerense está confirmado, sólo depende de las condiciones climáticas. Si la lluvia no molesta, la Presidenta participará de este acto paralelo junto a más de 7 mil alumnos de distintas escuelas del conurbano, y Patricia Sosa -una de las figuritas mediáticas K por excelencia- cantará el Himno a la Bandera.
En Rosario, el plan para conmemorar a la blanquiceleste viene alterado: se suspendió por mal tiempo la “Promesa de lealtad” al símbolo nacional que anualmente le hacen los alumnos de 4º grado frente al gobernador santafesino de turno y se postergó para la semana próxima.
Además, están desconcertados por los faltazos de los funcionarios nacionales. En el caso de la Presidenta, sin comunicado oficial, además de la información periodística, se dio por hecho que no iría porque no llegaron a Rosario los encargados de Ceremonial y protocolo que siempre desembarcan 48 horas antes.
Por parte de los gobernadores, en principio iban a estar presentes algunos: el chaqueño Jorge Capitanich había confirmado su presencia hace una semana, pero cambió de parecer y envió un fax a la oficina de Ceremonial y Protocolo de la Municipalidad de Rosario cancelando su visita.
El mismísimo Daniel Scioli, ahora artífice de lo que se puede calificar como un "boicot a la tradición", también había anunciado su visita a Santa Fe.
Para colmo, en Rosario esperaban a la Federación de Tierra y Vivienda (FTV), que había prometido acompañar a la jefa del Estado. Voceros de la agrupación habían asegurado que unos 30.000 militantes de todo el país, liderados por el polémico Luis D’ Elía, arribarían al sur de la provincia.
Obviamente, esas presencias no se concretarán. Vale destacar que el intendente rosarino Miguel Lifschitz, y el gobernador Binner, ya habían anticipado su disgusto por la presencia del dirigente piquetero.
Funcionarios de la administración municipal se reunieron con la plana mayor de la Unidad Regional II para ajustar detalles del operativo de seguridad, que involucrará a 3 mil policías.
"Queremos dar énfasis a las fechas patrias con la participación popular", indicó el director de Eventos Especiales de la Municipalidad, César Limonta. Se hará hincapié en la seguridad del vallado en la manga previa al palco, y habrá más puestos sanitarios y baños químicos. El funcionario estimó que unas 20 mil personas se acercarán al Monumento. "Si alguien desea manifestarse de otra manera, no lo podremos impedir", reconoció.
De antemano estaba todo preparado, sin embargo el plantón de la Presidenta alteró los planes a último momento.
