En junio, cuando se conoció la construcción de la nueva alcaldía en el predio del Complejo penitenciario Conurbano Norte, en Camino del Buen Ayre y De Benedetti, un policía local que no quiso dar su nombre comentaba que “en todas las comisarías de la zona, los calabozos están a tope, en muchos casos con más presos de los que puede alojar”. La idea, en ese entonces, era que a fines de noviembre el edificio con capacidad para 80 detenidos estuviera terminado. Sin embargo, para empezar los traslados y descomprimir la problemática habrá que esperar, al menos, dos meses más, según el nuevo plazo que Provincia le puso a la obra.
“Si bien el ministerio hizo un cálculo estimativo a mediados de año, hubo algunos inconvenientes propios de las extensiones de los plazos, como ser las inclemencias climáticas que siempre atrasan la dinámica de trabajo –aseguraron voceros del Ministerio de Justicia bonaerense-. De todas maneras, ahora los técnicos estiman que para los primeros días de enero la alcaldía estará terminada”.
La apertura de ese centro de alojamiento es esperada por todos los municipios de la región norte: San Martín no es la excepción. Por poner un ejemplo, en la Segunda de Ballester hay alojados 16 personas, en un lugar para 11. en la Primera, 28 detenidos ocupan un espacio destinado a 24.
“La falta de lugar genera conflicto entre los detenidos. Las comisarías siempre están excedidas. La ley estipula que, como máximo, un preso permanezca dos años en una comisaría pero este plazo muchas veces no se cumple”, comentaban en la Segunda.
Al respecto, en la Primera de San Martín indican que el problema en las comisarías no se erduce a las riñas. “Un hombre tiene que estar cuidando los calabozos durante 24 horas. Si un detenido se enferma y hay que sacarle una placa hay que llevarlo al hospital con custodia. Y los días de visita se llena de gente. Si cada uno trae dos personas, en la comisaría hay casi sesenta. Hay que derivar personal para palparlos y todos estos efectivos no pueden cumplir tareas en la calle”, indicaron.
Si bien aliviará la situación, la nueva alcaldía no solucionará el problema: los 80 lugares disponibles serán compartidos con presos de otros distritos de zona Norte. En San Isidro, por ejemplo, en junio reconocieron que había 150 presos alojados en dependencias policiales.
Fuente: Diario Clarín / Zonal de San Martín
