La gobernadora ordenó a los jefes comunales de Cambiemos organizar reuniones privadas con vecinos que votaron al oficialismo pero hoy dudan. A partir de allí desde La Plata podrían adoptar más medidas de tinte económico y social. ¿Dónde estuvo la primera semana?
María Eugenia Vidal se quedará a buscar la reelección en la provincia de Buenos Aires. En este sentido, uno de los objetivos más importantes que trazan en su equipo de campaña, y que habría sido pergeñado por la propia gobernadora, es ir en busca del voto de los “desencantados”. Aquellos ciudadanos que apostaron por el cambio y que se fueron desilusionando con el correr del tiempo.
Cada voto es crucial en la vital provincia de Buenos Aires. Ante un escenario en el que el peronismo parecería encaminarse a la unidad y que el candidato que le haga competencia a Vidal que podría contar con la tracción de la boleta con Cristina Fernández de candidata a Presidenta, son parte de los motivos que obligaron a afinar la estrategia.
En este marco, la gobernadora mantiene aceitados contactos -reuniones de por medio- con los intendentes de Cambiemos. Les habría solicitado que le organicen reuniones con vecinos “desencantados” con el objetivo de que sean críticos con su gestión para escucharlos e intentar convencerlos del rumbo de Cambiemos.
Hasta el momento, Vidal ya habría mantenido este tipo de reuniones íntimas en las que se da un panorama de la actualidad del municipio, el trabajo que se está realizando y, posteriormente, se les da voz a los vecinos para que expongan sus críticas y problemas.
Tres de Febrero, San Miguel, Vicente López y Morón, son los distritos de la Primera Sección del Conurbano que visitó.
En tanto, luego se hace un análisis con el objetivo de aplicar más medidas a las que ya anunció el miércoles la gobernadora. En este sentido, el último jueves mantuvo una reunión con jefes comunales oficialistas en las que este tema se habría tocado al igual que la posibilidad de realizar nuevos anuncios que también impacten en las localidades.

