Con una derrota que no esperaba a nivel provincial, el kirchnerismo perdió la mayoría automática en la Legislatura bonaerense. Scioli será el nuevo conductor del PJ y ya anunció que continuará en la gobernación. El nuevo mapa político de la provincia.
La derrota fue fatal. Como se esperaba, el oficialismo perdió la mayoría en la Legislatura Provincial y sin embargo el golpe fue mayor de lo pensado. El gobernador Daniel Scioli fue uno de los grandes golpeados en las elecciones del domingo y ahora, a cargo de la conducción del PJ, tratará de reconstruir el poder mediante una serie de alianzas, que, tal como le pidió Néstor Kirchner tratarán de garantizar “la gobernabilidad”.
En estas elecciones el oficialismo renovaba un total de 45 escaños, de los cuales sólo recuperó 22, lo que aseguró la pérdida de la mayoría automática en ambas cámaras de la Legislatura bonaerense. A partir del 10 de diciembre próximo el Frente para la Victoria sólo tendrá 37 bancas en Diputados, diez menos de las necesarias para tener el quórum, y 19 bancas en el Senado, donde se necesita un mínimo de 24 para lograr la mayoría.
En este sentido hay que recordar que en la Cámara de Senadores el kirchnerismo ponía en juego 19 bancas de las cuales sólo se recuperaron 6, mientras que en Diputados, de 26 escaños puestos a consideración de los ciudadanos, sólo se mantuvieron 16.
Mientras tanto el Acuerdo Cívico y Social se consolidó como segunda minoría, ya que en alianza con la UCR y el cobismo suma un total de 35 legisladores.
La clave para entender estos resultados radicó en la derrota generalizada del oficialismo en las secciones del interior, que incluyen los distritos Segundo, Cuarto, Quinto, Sexto y Séptimo. A esto hay que agregarle un triunfo muy acotado de esta fuerza en las secciones Primera y Tercera, ésta última un baluarte histórico del justicialismo.
En cuanto a la Capital provincial, triunfó el Frente para la Victoria pero con un resultado que permitió el ingreso de dos diputados provinciales por cada una de las tres primeras fuerzas políticas (Frente Renovador Platense, Unión Pro y Acuerdo Cívico y Social).
Con este panorama se perfilan tiempos complicados para Scioli, quien deberá negociar con el PJ disidente para poder continuar con tranquilidad su mandato. En este sentido seguramente buscará un acuerdo con la fuerza liderada por Francisco De Narváez, consolidado como líder a nivel provincial.
Al mismo tiempo, la elección favorable de Carlos Reutemann en Santa Fe lo apuntala como el principal referente del justicialismo de cara a las elecciones presidenciales del 2011.
Habrá que ver en los próximos días la estrategia que esgrimirá el santafecino: si busca una alianza con Scioli para sumarlo a la “renovación” que intenta impulsar al interior del justicialismo o si por el contrario, se lanzará en una carrera para quedarse con el liderazgo del aparato peronista bonaerense.
Lo cierto es que desde el domingo, a medida que se conocían los números desfavorables la tensión crecía en Gobernación. Se rumorea incluso la posibilidad de algunas renuncias en niveles inferiores de la administración.
Por ahora el tono de Scioli es conciliador, sin embargo habrá que ver qué relación establece con algunos intendentes que lograron triunfar a nivel local utilizando como estrategia el distanciamiento con el gobierno nacional.
Por Laura Elisandro
