Ambas organizaciones sociales tejen una «fusión» para tomar impulso y poder sentarse en la mesa de la coalición gobernante junto al Frente Renovador y La Cámpora.
“Es una coalición que no tiene vocación de coalición”, repiten algunos funcionarios de altos rangos. El Frente de Todos se amolda como puede. Las tres principales patas de la mesa, el peronismo cercano a Alberto, el Frente Renovador y la Cámpora intentan articularse de manera armoniosa y lidiar con los diferentes y complejos desafíos que hoy enfrenta el Gobierno.
El presidente Fernández dejó bien en claro que no pretende un albertismo. Sin embargo, algunos funcionarios y dirigentes políticos construyen un espacio con esa impronta. Incluso, a movimientos sociales de peso que hoy integran el gabinete les viene como anillo al dedo moverse para robustecer una de esas patas de las mesas sin estar ensayando la configuración de un albertismo de manera explícita.
En el Movimiento Evita y Barrios de Pie aprovechan esa lógica. Ambas agrupaciones sociales cuentan con distintos roles en el Gabinete; mantienen una buena relación con el massismo y el kirchnerismo y saben que son claves para algo tan importante en plena crisis económica y sanitaria como es el humor social.
Por ello, los dos movimientos sociales están tejiendo un acuerdo para “fusionar” las fuerzas. El objetivo sería ampliar sus propios espacios y así poder tomar aún más preponderancia en el Gobierno con la intención de defender los intereses de la clase baja de la sociedad argentina, que cada vez es más grande.
Según publicó el diario Clarín, ya existen conversaciones con ministros, funcionarios e intendentes sin armado político propio. En el elenco de nombres se cuelan desde la presidenta del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales, Victoria Tolosa Paz; a ministros de Desarrollo Social, Daniel Arroyo; y sus pares de Educación, Nicolás Trotta; Defensa, Agustín Rossi; Ambiente, Juan Cabandié; y Relaciones Exteriores, Felipe Solá.
En paralelo a estas gestiones, que atañe al tema en cuestión, el mes que viene habrá un foro pragmático. Desde el sector desde el líder de Barrios de Pie, Daniel Menéndez, quien hoy es subsecretario de Economía Social en Desarrollo Social, señalan que “son respuestas sobre el mundo del trabajo y un país más equitativo. Tiene que ver con la urbanización de barrios, el mercado de alimentos, una empresa argentina de litio y en cómo profundizar el esquema de soberanía sobre el mar y sobre la hidrovía”.
Juntos tienen alrededor de 180 mil militantes en todo el país. Un número para nada menor. El último 2 de abril, en el Congreso de Barrio de Pie, el líder de esa agrupación, Emilio Pérsico dejó manifestó las expectativas de la fusión: “Tenemos que incorporar al Frente de Todos la fuerza de los de abajo y para eso tenemos que volver a transformarnos”.
Pérsico es secretario de Economía Social, que este año administrará un monto de $114 mil millones, casi un tercio del presupuesto total del ministerio. Sin dudas, ambos movimientos cuentan con estructura y caja.
LaNoticiaWeb se comunicó con varios dirigentes de dichos espacios. Nadie quiso dar información contundente. Pero tampoco lo niegan. Es un hecho: Movimientos Evita y Barrios de Pie unirán fuerzas para que la coalición del Frente de Todos le brinde más lugar a los movimientos sociales.
