Aumenta el cierre de comercios en el AMBA

18 junio, 2020

En los últimos días hubo varias postales de locales comerciales cerrados definitivamente en la ciudad y la provincia de Buenos Aires, en zonas antaño inimaginables como es el barrio porteño de Palermo, la intersección de la avenida Santa Fe y Callao o San Isidro.

Los rubros más afectados son, en líneas generales, los locales gastronómicos y los de indumentaria y calzado que no llegan a ganar un 25% de lo que facturaban previo a la cuarentena por el Covid-19 y, por ende, no pueden hacer frente a los costos para seguir abiertos, más allá de que puedan renegociar el alquiler.

Fuentes del sector inmobiliario dicen que es difícil determinar la vacancia en este contexto, pero los corredores admiten que reciben más llaves de locales que quedan vacíos que en igual período del año pasado. En tanto, según un relevamiento de la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (Fecoba), el 18% de los comercios debió cerrar desde que se inició la pandemia sobre un total de 110.000 ubicados en centros comerciales barriales.

Frente a este escenario, desde el Gobierno porteño , dijeron que «están trabajando en un diagnóstico para saber la cantidad de negocios que no abrieron tras la flexibilización de la cuarentena». De todos modos, según sus estimaciones, de los 140.000 comercios que tienen contabilizados ya habrían abierto 120.000, mientras que los 20.000 restantes se dividen entre los 10.000 que están restringidos por encontrarse en grandes centros comerciales y los 10.000 que se encuentran en shoppings o son gimnasios, peluquerías, lavaderos u hoteles y tienen prohibido aún reabrir.

«Consideramos que habrá mayor claridad recién en los meses siguientes a la futura apertura, cuando se pueda medir el impacto en los locales desocupados y los que se vuelquen nuevamente al mercado. Al momento, la mayoría de grandes inquilinos han estado renegociando contratos según el grado de afectación al negocio», explicó, por su parte, Lucas Desalvo, gerente de Investigación de Mercado de Cushman & Wakefield.

En este sentido, Antonio Ginevra, presidente de Aranalfe S.A., dijo, que apenas comenzó la cuarentena, los contratos de alquiler se renegociaron con quitas del 50%, pero, producto de la baja facturación de los locales -que están vendiendo un 15 o 20% de lo que vendían antes-, algunos entregan la llave.

«Estamos tratando de agotar todas las instancias para que los inquilinos se queden, pero estamos recibiendo un 40% más de llaves que las que solíamos recibir a esta altura del año en la que no se vencen muchos contratos porque estamos a mitad de temporada», detalló.

Por otro lado, Damián Baigun, encargado de la parte comercial de Baigun Operaciones Inmobiliarias, dijo que los locales que están abiertos siguen pagando el alquiler sin aumentos hasta septiembre, mientras que aquellos que no pueden funcionar en general pagan un 50%, si bien hay distintos arreglos dependiendo de la actividad y la capacidad del propietario.

«Hay actividades más golpeadas y menos golpeadas, pero sí hay más gente entregando llaves, aunque no es una deserción total. Nosotros administramos 500 propiedades y mientras el 90% de los alquileres de vivienda se pagan en tiempo y forma, este porcentaje descendió al 50% en locales comerciales lo cual indica que hay que negociar valores tratando de mantener a las partes conformes», ejemplificó.

Y esta situación no solo es momentánea, sino que se extendería en los próximos meses siguiendo a Marcelo Zuliani, director comercial de Colliers International. «Los locatarios quieren arreglar valores para los próximos meses o hasta fin de año con quitas proporcionales para acompañar la situación porque no van a recuperar la facturación que tenían pre Covid por las medidas de distanciamiento y distintas limitaciones que va a haber. Hay grandes compañías, que son grandes locatarios, pensando que el año que viene van a vender un 30% de lo que vendían en 2019 o a principios de 2020 por más de que haya un rebote inicial de la economía que, en países como el nuestro, va a ser más limitado», vaticinó.

LAS NUEVAS, AUNQUE INCIPIENTES DEMANDAS

Sin embargo, entre tanta devolución de llave, también aparecen nuevas demandas. De acuerdo con Ginevra empezaron a notar un leve repunte de pedidos de locales de menos de 100 metros cuadrados por parte de empresas dedicadas al rubro alimenticio o el delivery y de locales satelitales retirados de centros comerciales con buena presencia de marca donde se puedan poner un depósito, oficinas y un punto de pick up.

En la misma línea, Baigun dijo que hay actividades que incluso abren locales como carnicerías, verdulerías, fiambrerías, cadenas de kioscos, dietéticas, casas de cambio, locales de logística o de servicios y que las buenas ubicaciones seguirán teniendo demanda.

Por último, Jorge Gayoso, bróker de la división Locales de LJ Ramos, señaló que, mientras algunos locales cierran, hay búsquedas de otros rubros que «están en la cresta de la ola dentro de esta paupérrima situación» como son farmacias, supermercados y locales de cercanía que quieren mejores ubicaciones para estar bien preparados para cuando todo se reactive.

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