La UCR quiere urnas separadas mientras que el PRO presiona para que haya lista única.
En plena tensión por la interna porteña, cada candidato ha deslizado sus preferencias a la hora de elegir una modalidad de votación.
La Unión Cívica Radical, cuyo candidato en CABA es Martín Lousteau, quiere que haya elecciones para presidente y para jefe de gobierno porteño el mismo día, en el mismo establecimiento educativo, solo que con urnas separadas. Es decir, la discusión de las categorías nacionales (presidente) irían en una urna y las categorías porteñas (legisladores, comuneros y jefe de gobierno) en una boleta única electrónica. Eso beneficiaría al senador porteño es por eso que insiste en que las elecciones se lleven a cabo de esta manera. De suceder, sería la primera vez en la historia en aplicarse este método.
Mientras tanto en el PRO, Mauricio Macri no será candidato, pero eso no quiere decir que no sea partícipe del armado opositor. Al contrario, sus decisiones tienen mucho peso. Hay dos aspectos que lo desvelan: ganar la provincia de Buenos Aires y que el PRO retenga la Ciudad.
Tanto Macri como Patricia Bullrich, presionan a Horacio Rodríguez Larreta para que el pedido de Lousteau no suceda y rechazan el acuerdo entre Rodríguez Larreta y el radicalismo. Los miembros del PRO pretenden que todos los candidatos de su espacio se presenten en una sola boleta de papel, la famosa “lista sábana” y que se depositen los votos en sola urna. Comprenden que la división de las boletas sólo los perjudicará y los debilitará ante los nuevos opositores como es el caso de Javier Milei.
Para el ex jefe de Estado, cederle el gobierno porteño a la UCR sería un pacto perverso. De hecho, esta semana Macri expresó “Con todo el respeto que le tengo, la verdad que no me imagino a Lousteau como jefe de Gobierno”, sostuvo el expresidente. De inmediato, presionó a Larreta para que respalde la candidatura de su primo: “Horacio se va a jugar por Jorge Macri porque al final, las cosas caen por su propio peso”, sentenció el fundador del PRO.
La fecha que tiene el actual Jefe de Gobierno porteño, por ley, para definir qué formato le da a estas elecciones es el 13 de abril. Esta decisión, una vez resuelta, se llevará a cabo con un DNU (Decreto de Necesidad y Urgencia).
