De los que presenciaron el anuncio el ministro, el más crítico fue Néstor Pitrola (Frente de Izquierda), que consideró "un dibujo" el crecimiento previsto del 3,5 por ciento.
La mayor parte de la oposición dio un respaldo moderado al proyecto de presupuesto 2017, presentado por el ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, en la Cámara de Diputados.
Mientras que el PJ no kirchnerista y el massismo consideraron que es un proyecto con metas macroeconómicas "creíbles" al que habrá que estudiar en profundidad, la izquierda sostuvo que tiene cifras ficticias y datos "alarmantes".
"Es un presupuesto un poco optimista pero realista", dijo el senador Juan Manuel Abal Medina (FPV), al término del anuncio de Prat-Gay. "Queremos ver con mucho cuidado cómo se distribuyen las partidas de obra pública, porque este año hubo un mal antecedente con un decreto que concentraba los recursos en la provincia de Buenos Aires y en los municipios del mismo signo político que el gobierno nacional", agregó.
En la misma línea, el diputado Diego Bossio (Bloque Justicialista) planteó que "las pautas macroeconómicas son realistas", pero advirtió que van a controlar muy bien la letra chica del proyecto para ver cómo se distribuyen las partidas. "Queremos más obra pública, más federalismo y que se atienda la cuestión social", detalló. Como punto crítico señaló la cotización del dólar a 18 pesos promedio para el año que viene: "Puede generar una inflación mayor a la prevista, del 17%".
El diputado Marco Lavagna (Frente Renovador) dijo que es un proyecto con "metas realizables", pero manifestó su preocupación por la reforma de ganancias. "No queremos que terminen pagando más gente que ahora", planteó. Esto podría darse porque el Gobierno prevé un aumento del piso de apenas el 15 por ciento. Para compensar, se propone una modificación de las escalas, con el objetivo de que los trabajadores del tramo más bajo paguen menos que este año.
De los que presenciaron el anuncio del ministro, el más crítico fue Néstor Pitrola (Frente de Izquierda), que consideró "un dibujo" el crecimiento previsto del 3,5 por ciento. "No se habló de aumento de salarios, lo cual es alarmante, porque este año los trabajadores van a perder al menos un 10 por ciento", analizó. Se quejó además de la "prolongación del impuesto al trabajo" y de que no se eliminen los superpoderes, herramienta que prevé acotarse según el proyecto de ley.
Fuente: La Nación
