En el Congreso de la Nación y en la Legislatura bonaerense comienzan los primeros roces. Las críticas entre los dirigentes de segundas líneas son habituales, pero ahora también el propio Macri chicaneó a Massa.
Las leyes clave que Mauricio Macri logró aprobar en el Congreso de la Nación solo fueron posible con el acompañamiento del Frente Renovador de Sergio Massa. En la Legislatura bonaerense, sucedió algo similar con los proyectos de la gobernadora María Eugenia Vidal.
Tanta fue la sintonía entre ambas fuerzas, que algunos hasta habían especulado con un 2017 donde macristas y massistas se enfrentaran en las PASO.
Otros, se preguntaban hasta cuándo iba a durar ese pacto. Y a medida que se acerca el año electoral 2017, la sintonía entre Macri y Massa se deshace.
Empezó el mes de la primavera, y la luna de miel entre ambos dirigentes empieza a quedar atrás.
El lunes, desde China, el presidente chicaneó al tigrense por ciertas estadísticas del massismo sobre las importaciones. “No es bueno que hablemos en el aire. Hace mucho mal”, expresó Macri.
De todas maneras, esa clara diferencia entre ambos, no es la única.
En la Legislatura empieza a terminar la paz entre el massismo y Vidal. El Frente Renovador culpó a Cambiemos de frenar las comisiones "para que ningún proyecto opositor avance". La diputada Valeria Arata solicitó al oficialismo que convoque a una reunión de la comisión de Presupuesto para comenzar a analizar el proyecto que propicia adherir a la ley de blanqueo de capitales aprobada en el Congreso nacional. “Están frenando una de las comisiones claves y contamos con proyectos –como el del blanqueo- que necesitan celeridad parlamentaria”, reclamaron los legisladores massistas.
En el Senado de la Nación, las espadas de Cambiemos ya le avisaron a Rogelio Frigerio que los proyectos en los últimos meses del 2016 tendrán más dificultad para avanzar en la Cámara alta. El peronismo que se alejó del kirchnerismo y se acerca a Massa no levantará la mano de manera casi automático como en la primera parte del año.
Todo al arco antikirchnerista salió a defender al gobierno de las amenazas que recibe semanalmente. Sin embargo, el diputado massista Felipe Solá no fue tan contemplativo. En un mensaje hacia Vidal, afirmó: "Las amenazas son parte del laburo de uno y hay que bancárselas. No hay victimizarse. Las amenazas nunca deben ser trasladadas a la prensa porque es lo que quiere el que amenaza”.
Luego, Solá lanzó una frase que puede resumir el humor del FR: "Se acabaron las excusas".
En los últimos días, también el espacio de José Manuel de la Sota –aliado principal de Massa-envió un palo al gobierno. El senador nacional delasotista Carlos Caserio sostuvo que el Gobierno Nacional “se equivoca al no hacer participar al resto de los bloques” del Senado, y le recordó que quizá sumen un número menor, “pero tenemos posiciones importantes”. El senador cordobés se quejó porque “la vicepresidente (Gabriela) Michetti convoca solo al FpV y no nos toma demasiado en cuenta”.
Este alejamiento coincide con la incorporación al massismo del titular del gremio de la UOCRA, Gerardo Martínez. El sindicato de la construcción es el más perjudicado en cuanto a los despidos desde la asunción de Macri.
