Refiriendose a miembros del FpV y a Yasky dijo que su gremio "no participará en la destrucción que quieren algunos porque perdieron las elecciones".
El líder de los gastronómicos y de la CGT Azul y Blanca, Luis Barrionuevo, aseguró hoy que su gremio "acompañará al nuevo gobierno, que atiende y escucha a los sindicatos, y no participará en la destrucción que quieren algunos porque perdieron las elecciones".
"Eso explica por qué la CGT Azul y Blanca no participó en la marcha del 29 de abril último. La idea era demostrar presencia del movimiento obrero para que se lo respete. Un dicho afirma que, a veces, hay que comerse un sapo", aseguró.
En ese sentido, dijo que "en la reunión previa a esa marcha, tenerlo enfrente a Hugo Yasky, un verdadero sapo, fue muy difícil de tragar".
"Aquella era la idea y nunca que se cuelen quienes durante años no hicieron bien las cosas. De allí el enojo. Ellos querían solo la foto con (Daniel) Scioli, (Alberto) Pérez, (Fernando) Espinoza. Faltaban (Amado) Boudou y (Luis) D"Elía. No tenemos nada que ver con eso", explicó el dirigente.
Barrionuevo destacó la relación que mantiene el movimiento sindical con la cartera de Trabajo y la Superintendencia de Salud; dijo "querer creer que el gobierno actuará con transparencia" y señaló que ya "se fue la administración de los retornos y el saqueo".
"El movimiento sindical no puede ir detrás de quienes hicieron perder al peronismo en nombre del peronismo y hoy no representan ni el 14 por ciento del electorado nacional. Son tan caraduras que se guarecieron otra vez en ese peronismo a su medida que, así, no se recuperará ni volverá a ser gobierno", aseguró.
Para el gremialista, el gobierno "es débil porque no tiene el Congreso y el peronismo, y el movimiento obrero tampoco le es afín, pero la diferencia es que los sindicalistas tienen sabiduría para sostener la democracia", a la vez que opina" que "el problema de la Argentina no es la política sino los políticos".
"A diferencia de otros, no haremos un hecho común de la protesta. Pero tampoco estamos para que nos digan qué debemos hacer. Desde la época de los militares que acusan al sindicalismo de ser el responsable de los males argentinos. Con el tiempo se dieron cuenta que el poder lo administran los políticos", subrayó.
