Judiciales, médicos, docentes y estatales pararon este martes en reclamo de mejoras salariales y en rechazo al avance de medidas desplegadas por el Gobierno provincial y nacional.
Los trabajadores de la Asociación Judicial Bonaerense (AJB) comenzaron un nuevo paro, esta vez por 96 horas, en demanda de mejoras salariales en el marco de las paritarias, en una medida de fuerza que mantendrá sin funcionamiento a la justicia de la provincia de Buenos Aires durante casi toda la semana. La medida afecta al Hospital Mercante de José C. Paz, pero no al Larcade ni al Trauma porque cuenta con personal municipal, no provincial. Además, las fiscalías descentralizadas de San Martín, en Malvinas Argentinas, también estarán de paro toda la semana.
Así fue anunciado por el dirigente de la CTA bonaerense, Daniel Pérez Guillen, secretario Adjunto y dirigente de la Asociación Judicial Bonaerense (AJB), quien señaló que convocan “a un paro provincial, para acompañar la medida de fuerza nacional convocada por ATE, Judiciales, CICOP y los trabajadores privados”.
Además, el dirigente judicial indicó que los funcionarios del gobierno provincial “desconocen la realidad de la provincia de Buenos Aires. Y vemos como los hospitales siguen funcionado gracias al esfuerzo de los compañeros trabajadores de la salud y médicos que le siguen poniendo el pecho aun en las peores condiciones. Y en el ámbito escolar sucede lo mismo, vemos escuelas y comedores que sin el apoyo de los docentes y auxiliares no funcionarían”.
Por parte de la docencia, María Reigada, secretaria de Derechos Humanos CTA y dirigente del SUTEBA señaló que su sector “va a acompañar el paro y esperando que se cumpla con la cláusula de monitoreo para ver el impacto de la inflación sobre salario docente” y agregó que “necesitamos que se reabra el debate sobre la salud del docente, las condiciones de infraestructura en la escuelas, la cobertura de cargos y ver el desarrollo de la actividad en los comedores en donde observamos una fuerte reducción de cupos”.
En relación a la cláusula de monitoreo, desde el sector de la docencia indicaron que “debemos analizar si la inflación superó el aumento salarial y ver como el tarifazo impacta en el bolsillo de los maestros. Pero además, en las paritarias se debate el fortalecimiento de la educación pública, el transporte escolar, la infraestructura, comedores y calidad educativa”.
Gustavo Mastroiani, secretario Administrativo de la CTA indicó que “la Ley de Emergencia Administrativa y Tecnológica atrasa cien años y vulnera todas las conquistas de los trabajadores estatales en la provincia de Buenos Aires” y aseveró que “esa Ley es la precarización y flexibilización de los trabajadores porque cuando Macri dice que redujo la planta de trabajares en la ciudad de Buenos Aires lo que no dice es que triplico la cantidad de contratados, monotributistas, que son trabajadores sin derechos”.
El jefe de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), Hugo Godoy, estimó que era "muy alto el acatamiento" al paro nacional convocado en reclamo de reapertura de paritarias y para repudiar el veto del presidente Mauricio Macri a la ley de Emergencia Ocupacional, que incluía movilizaciones en distintos puntos del país.
El epicentro de la protesta era el Ministerio de Finanzas y Haciendas, en las inmediaciones de la Plaza de Mayo. "El nivel de acatamiento al paro nacional es muy alto", estimó Godoy, según consignó la agencia DyN.
La medida de fuerza lanzada por el sindicato que conduce Hugo Godoy a nivel nacional sumó la adhesión de los docentes bonaerenses. El gremio de Suteba, liderado por Roberto Baradel, adhirió a la protesta pese a que la gobernadora María Eugenia Vidal aseguró que se descontará el día a lo maestros que no concurran a clases. También se sumaban los porteros, cocineros y personal de limpieza escolar.
"El Gobierno abrió y cerró las paritarias como la luz de un fósforo. Tampoco quiere abordar la discusión por el pase a planta permanente y reincorporar a los trabajadores despedidos", se quejó esta mañana Godoy en diálogo con radio Del Plata.
La movilización de ATE tiene como trasfondo el rechazó a la paritaria estatal que selló en las últimas horas Andrés Rodríguez, jefe de UPCN, con la Casa Rosada. Rodríguez firmó un aumento de 31% anual en tres cuotas y se mostró ayer con el propio Mauricio Macri. Godoy pretendía un aumento de 45%. El de hoy es el cuarto paro de ATE contra el Gobierno en el año.
