En la primera parte de la entrevista de LaNoticiaWeb con el senador radical, señaló, “no queremos que en el país que nos toque gobernar los problemas de hoy se hayan agudizado”. Habló del rol de la oposición y el oficialismo para los próximos dos años. También dijo: “Lo primero que uno desea es que la Presidenta se reincorpore con la plenitud de sus facultades y de todo su potencial. Le espera un panorama complicado”.
El senador radical Ernesto Sanz recibió a LaNoticiaWeb en su oficina del anexo del Senado.En el plano partidario, en un contexto de creciente tirantez con Julio Cobos en anticipo a la puja por 2015.
En el institucional, entusiasmado por la sesión en la cual trataron la actualización de la ley que prevé la cobertura de los diabéticos, sancionaron la ley contra el grooming (acosos virtuales a menores de edad) y establecieron criterios de promoción laboral para la mujer en actividades industriales como la petrolera.
¿Ve un cambio en el Congreso en cuanto a que los legisladores tengan una agenda más emparentada con las necesidades de la gente?
Siempre es poco lo que se puede hacer para tener una agenda que esté en consonancia con los intereses de la sociedad. Creo que en esto el Congreso tiene muchas asignaturas pendientes; la primera es salir de un Congreso que funcione solamente a impulso del Gobierno, y a partir de ahí si logramos un equilibrio entre los proyectos del oficialismo y de la oposición, viene el segundo desafío que es tratar que esa agenda sea lo más parecido a las necesidades de la gente (…).
¿Cuál es su posición acerca de la marcha atrás que se quiere dar con algunos puntos del proyecto original del nuevo Código Civil?
Es una pena que el oficialismo parlamentario haya retrocedido en el debate tan rico, profundo, moderno, como fue el que se dio durante todo el año pasado, cuando sacamos el tema a la sociedad; terminamos el año con 17 audiencias en todo el país. Fui a varias porque era vicepresidente de la comisión.
Un avance del Código Civil es el que legaliza las uniones convivenciales. Regular eso me parece un avance. Es una situación de hecho, es algo que se vive. Hay que regularlo, no ocultarlo.
Cerca del regreso de la Presidenta a la actividad pública, y en medio de muchas especulaciones políticas y económicas, ¿cuál es su evaluación del momento actual político y social?
Lo primero que uno desea es que la Presidenta se reincorpore con la plenitud de sus facultades y de todo su potencial. Le espera un panorama complicado. La realidad argentina muestra un deterioro incluso en los últimos 30 días. Los problemas mayores los veo en la economía, porque se perdió competitividad, que significa perder empleo. Las economías regionales están sufriendo graves dificultades. El segundo tema complicado es el de la balanza energética; pasamos de tener autoabastecimiento a una dependencia de la importación que está llegando a fin de año a una factura de 15 mil millones de dólares. Es un problema serio que hay que atacar de raíz generando confianza, inversiones para que volvamos a poner en marcha el circuito de exploración y explotación de hidrocarburos. Y el tercer tema tiene que ver con un flagelo que está en el tapete, que es la inseguridad, que se le adosa el avance del narcotráfico. Esas tres áreas requieren de la Presidenta y de su gobierno la mayor atención, capacidad y ojalá, la mayor capacidad de diálogo y apertura a todos los sectores.
¿Cómo cree que debe acompañar la oposición esta coyuntura?
Diría que con la madurez, la racionalidad y la apuesta a la gobernabilidad que no veo muchas veces en el propio oficialismo. La oposición en Argentina va a tener en estos dos años que vienen una tarea muy importante. Muchas veces veo dentro del oficialismo como si nada pasara, como si la inflación y la inseguridad no existieran, y entonces se dedican a pelearse entre ellos, disputándose la sucesión, viendo quién se pasa de un lado a otro, qué intendente está hoy con Massa y mañana con Scioli. Si esa va a ser la imagen que dará el oficialismo en los próximos dos años, vamos a estar en problemas. Por lo tanto el aporte que podemos hacer desde la oposición es de mucha madurez, racionalidad, apuesta a la institucionalidad. Porque dentro de los opositores queremos gobernar Argentina en 2015 y no queremos que en el país que nos toque gobernar los problemas de hoy se hayan agudizado.
