Si en octubre obtiene un resultado similar o peor al de las PASO el denarvaísmo perderá gran parte de su representación legislativa y podría quedar al borde de la extinción como fuerza política. En este escenario el “Colorado” ya ensaya un nuevo acercamiento al sciolismo y vislumbra la posibilidad de cobijarse en el proyecto presidencial del gobernador.
Por Matías Aberg Cobo
El magro porcentaje de votos obtenido en las PASO lo ubicó como uno de los grandes perdedores de la elección. De repetir estos números en octubre el denarvaísmo tendrá una importante merma en su representación legislativa y podría quedar al borde de la extinción como fuerza política. Por eso Francisco De Narváez ya ensaya un nuevo acercamiento al sciolismo y vislumbra la posibilidad de cobijarse en el proyecto presidencial de Daniel Scioli en 2015.
En su última aparición televisiva el “Colorado” reconoció que en algún momento apoyó al Gobernador e incluso se animó a decir que lo volvería a hacer porque “es una persona previsible y a mí me gusta la previsibilidad en la vida”. Se trató de un guiño insoslayable al sciolismo -que hoy se encuentra enfocado en la campaña kirchnerista en la Provincia-, pero se sabe puntero en la carrera presidencial con la imposibilidad de re-reelección de CFK.
En mayo De Narváez ya había confluido con el espacio sciolista a través de la agrupación La Juan Domingo, que conducen los senadores Baldomero “Cacho” Álvarez y Osvaldo Goicoechea. Por ese entonces LJD se planteaba trabajar en apoyo al gobernador bonaerense de cara a 2015, pero con una postura crítica respecto del gobierno nacional. Luego cuando comenzó a quedar claro que Scioli permanecería alineado con el kirchnerismo y que no habría lugar en las listas para los referentes, LJD dejó el Frente para la Victoria para sumarse al denarvaísmo con toda su estructura territorial. En el filo del cierre de listas esa alianza se rompió y los integrantes de la agrupación quedaron fuera de las nóminas del “Colorado”, quien privilegió su acuerdo con el moyanismo y el delasotismo.
Ahora De Narváez busca reeditar ese pacto implícito que tuvo con Scioli y que en la práctica funcionó a través de LJD. En esta nueva etapa el acercamiento será fundamental en los ámbitos legislativos, donde el denarvaísmo quedará diezmado si repite en octubre los guarismos de las PASO. En este sentido, en las últimas horas hubo una fuerte señal en el concejo deliberante de La Plata donde De Narváez prestó al sciolismo las manos de sus concejales para desplazar de la presidencia al massista Adrián Pacharotti. Un escenario similar es esperable en la legislatura bonaerense donde la fuerza que lidera el ex Casa Tía deberá consensuar y podría transformarse en funcional al oficialismo.
CRÍTICAS DE OPOSITORES
Las declaraciones en TV del diputado nacional no pasaron desapercibidas. El guiño que hizo al proyecto presidencial de Scioli tuvo respuesta inmediata por parte de algunos candidatos de la oposición. "De Narváez se sacó finalmente la careta y volvió a reflotar su sciolismo", lo fustigó el massista Felipe Solá. El gremialista Gerónimo “Momo” Venegas denunció una “alianza encubierta” y argumentó que "están trabajando juntos, jugando al 2015 para Scioli Presidente y De Narváez Gobernador”.
