El possismo organizó otra mesa redonda de debate. Al igual que hace dos meses en San Martín, ahora en Capital reunieron a dirigentes radicales, del PRO y del peronismo disidente. Los invitados especiales fueron el editor de Clarín, Ricardo Roa, y el director de Poliarquía, Eduardo Fidanza, quien expresó que las encuestas manifiestan la necesidad de una oposición unida.
El Instituto de Gestión Pública reunió otra vez a importantes dirigentes de diferentes partidos en una mesa redonda de debate. En esta ocasión, la temática central fue la polémica en torno a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y la disputa entre el gobierno nacional y el Grupo Clarín. Los invitados especiales del jueves fueron Ricardo Roa, editor general adjunto del diario Clarín, y el sociólogo y director de Poliarquía, Eduardo Fidanza.
Pero, al igual que en el anterior encuentro realizado en San Martín con la temática de “NO a la reforma constitucional”, el objetivo “entrelíneas” fue avanzar en un gran frente opositor para competir contra el kirchnerismo en las elecciones legislativas del 2013.
A la mesa la completaron el intendente de San Isidro, Gustavo Posse (UCR), y los diputados nacionales Francisco de Narváez (Frente Peronista) y Laura Alonso (PRO). Quien se ausentó esta vez fue el jefe comunal Jesús Cariglino, del peronismo disidente, quien no asistió por las fuertes lluvias que azotaron a su distrito, Malvinas Argentinas.
En esta ocasión el moderador fue el senador provincial radical, Roberto Costa, uno de los organizadores junto al diputado provincial Walter Carusso.
El encuentro se enmarca en la estrategia del possismo de conformar un gran frente opositor en los próximos comicios. Esas conversaciones comenzaron antes de mitad de año. Por ejemplo, en el anterior debate organizado por el IGP, De Narváez sugirió inclusive que el orden de los candidatos a diputados nacionales de la Provincia de Buenos Aires podría dirimirse en las elecciones primarias de agosto del 2013. En esa misma línea se refirió el director de Poliarquía, quien expresó que las encuestas manifiestas la necesidad de que la oposición arme un gran frente el año que viene.
"En una sociedad dividida como la argentina, el gobierno está jugando con fuego", afirmó Fidanza en la sede del Colegio Público de Abogados. "Mi impresión es que el Poder Ejecutivo no se va a atrever a entrar por la fuerza en las instalaciones del Grupo Clarín, pero de ser así chocaría con una manifestación popular porque la gente demanda pluralismo. La sociedad argentina no está ideologizada, pero si movilizada a favor de la diversidad”, agregó.
Roa coincidió con Fidanza en que si se compara el actual contexto con los 70 estos son días críticos aunque la violencia esta fuera de la esfera política. El periodista de Clarín, se refirió a la evolución de un estilo a partir de que Néstor Kirchner lo primero que hacía a la mañana era leer los diarios para detectar que ministro había hablado para zarandearlo. "El 7D va a pasar, pero el gobierno quiere presentarlo como que empieza una nueva era; en la democracia no hubo un momento más complicado que este", sostuvo Roa.
Laura Alonso definió al actual momento como "clave". "Hay una megapresión sobre el poder judicial cuyo cerebro es Cristina Fernández de Kirchner. ¿Alguien cree que los fiscales se sienten independientes para investigar al poder? Estamos desguarnecidos, hay que reaccionar frente a un gobierno nacional elegido democráticamente pero autoritario".
“El gobierno gestiona mal, pero además no existe la oposición, que está fragmentada y entró en diáspora, por lo que podría pasar como en 2011, cuando la gente que quería votar por una alternativa, no tenía a quién elegir”, expresó Posse.
