Luego de la feria, hoy comienza un nuevo período en la Legislatura bonaerense. Los principales temas a discutir prometen desencuentros entre los distintos bloques. Cómo se posicionará el dividido Frente Para la Victoria.
Con una agenda que estará claramente delimitada por la inseguridad y la situación de los bingos, hoy comienza el último período legislativo de 2012 en la Provincia. Según trascendió, ya se empiezan a acelerar dos proyectos vinculados a crear, por un lado, una policía judicial y, por otro, diversas policías municipales. La primera iniciativa tiene amplio consenso entre las distintas bancadas, pero la segunda promete un encendido debate en el recinto, principalmente en la esfera del Frente Para la Victoria. En tanto, también se tratará la cuestión de los juegos de azar: ya circularon dos proyectos, uno de la Coalición Cívica y otro de un sector del kirchnerismo, que apuntan a modificar la actual estructura de las salas en la Provincia.
La creación de la policía judicial, a priori valorada positivamente por distintos espacios del arco político provincial, fue ideada por la Convergencia para la Democratización de la Justicia y apunta a formar un organismo de “naturaleza civil no militarizado”. Su funcionamiento estará monitoreado por la Suprema Corte y ya no por el Ejecutivo provincial. Pese a que tenderá lazos con las diversas policías controladas por el poder político bonaerense, el texto deja en claro que no tendrá “dependencia funcional ni subordinación operativa”.
Igualmente, el proyecto quedará supeditado a las objeciones formuladas por distintos actores sociales y políticos. Aquí se tendrán en cuenta las opiniones vertidas en los foros que el vicegobernador Gabriel Mariotto ha organizado en el último tiempo.
Siguiendo la línea de las políticas contra la inseguridad, trascendió otro proyecto presentado por el legislador Marcelo Saín, de Nuevo Encuentro. El diputado sabatellista propone crear diversas policías municipales para los 35 distritos que superan los 100 mil habitantes. Según declaraciones al diario Página /12, Saín busca que estas nuevas fuerzas se aboquen al “control policial preventivo municipal, con mando directo en cada intendente y una fuerte participación comunitaria en el control y la gestión de la seguridad pública”.
Pero el cristinismo no la tendrá fácil en el recinto: el ministro de Seguridad bonaerense, Ricardo Casal, ya contraatacó con un proyecto alternativo. Pese a que comparte la idea de que funcionen policías municipales, el funcionario sciolista pretende que estás fuerzas no estén totalmente desligadas del mando provincial.
Por último, en el horizonte de la agenda legislativa aparece la situación de los bingos bonaerenses. Pese a que el gobernador ya resolvió, a cambio de 600 millones de pesos, extender las licencias de 14 de los 56 bingos que operan en la provincia, sectores de la posición y el kirchnerismo buscan llevar al juego en una dirección contraria. De esta manera, ya han circulado en La Plata dos proyectos similares: uno a cargo de Walter Martello (Coalición Cívica) y otro ideado por Mario Caputo (cercano al ministro del Interior Florencio Randazzo), que apuntan a estatizar el juego y prohibir cualquier tipo de tercerización de las salas provinciales.
