La convocatoria de Diputados fue suspendida por falta de quórum. El oficialismo no reunió los 47 legisladores necesarios para sesionar. Las negociaciones con la oposición son clave. El proyecto de Scioli apunta a una reforma impositiva y a la autorización de un nuevo endeudamiento. Declaraciones del titular de la Cámara, Horacio González. La resistencia de los ruralistas.
La sesión de la Cámara de Diputados, tras suspenderse, se pasó para el jueves, a las 11 horas. Para llegar a sesionar, el oficialismo necesita contar con 47 manos en el recinto y tiene 42 propias más los tres legisladores de Nuevo Encuentro. Por estas horas, negociarían con el radicalismo - que avala un desdoblamiento del proyecto - para alcanzar el quórum. A su vez, la votación del denominado impuestazo requiere la mayoría simple de los diputados presentes.
Luego de siete horas de gestiones con los bloques de oposición, el Frente para la Victoria no logró el quórum necesario para el tratamiento del proyecto de ley de reforma impositiva y autorización de un nuevo endeudamiento. No tuvo el número porque le faltaron dos diputados, ya que hoy cuenta con 42 legisladores propios.
Por un lado, el diputado ausente del FpV fue Ricardo Montesanti, de la segunda sección, quien se encuentra de viaje en Londres. La estrategia era aprobar un pedido de licencia por un mes para que asuma quien le sigue en la lista, la referente de Zárate, Solana Bacci. Pero para poder hacerlo también necesitaban el quórum.
Respecto de Ricardo Lissalde, el diputado del monobloque Alternativa Peronista, las versiones son encontradas. Algunas dan cuenta que estaría dispuesto a bajar al recinto con el oficialismo y otras sostienen que se negaría.
Horacio González, titular del Cuerpo, consideró que “es muy difícil tratar una ley cuando los demás diputados no nos permiten debatir y exponer cuáles son los fundamentos que tenemos nosotros para votar el proyecto, que responde fundamentalmente a la necesidad de que los municipios puedan tener más recursos para afrontar sus gastos y que la gente pueda tener mejores servicios”.
“A nosotros nos extraña sobremanera que la presencia de un determinado sector haya condicionado a toda la oposición, y creemos que es conveniente que la sociedad sepa que nosotros estamos dispuestos para votar esta ley”, enfatizó.
Aunque declaró que, finalmente, contarán con el apoyo opositor para dar quórum: “Confiamos en la responsabilidad de los diputados”. Y reveló que están “hablando con absolutamente todos los sectores”.
Cabe recordar que el frustrado debate movilizó al sector rural, que se opone al "impuestazo", e intendentes, que avalan la sanción de la ley en busca de más fondos. También marchó la agrupación Quebracho. Y hubo gran despliegue policial.
