La solicitud provino después de una reunión de la junta directiva de la Unión Industrial Argentina ante «la asfixia financiera derivada de la suba de tasas, la caída de actividad y la restricción del crédito». El pedido viene luego de las múltiples repercusiones que tuvo el caso de una metalúrgica que se atrasó en el pago del IVA -por la demora en el abono de uno de sus principales clientes- y el Estado amenazó con trabar sus cuentas.
La Unión Industrial Argentina (UIA) formalizó un pedido ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) para que se suspendan por 180 días los embargos y ejecuciones fiscales a las pequeñas y medianas empresas. La solicitud de la entidad fabril se da en un contexto complejo para el sector manufacturero, el cual acumula una caída del 2% en lo que va del año y enfrenta dificultades en varios sectores para sostener su capital de trabajo.
El reclamo institucional viene a la par de la viralización de un caso testigo expuesto por el analista económico Damián Di Pace. A través de la red social X (ex Twitter), el consultor relató la situación límite que atraviesa una pyme metalúrgica del conurbano bonaerense que, tras el atraso en el pago de un cliente, no logró abonar la totalidad del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y en el lapso de apenas una semana fue intimada y quedó al borde de un embargo preventivo de sus cuentas bancarias.
Frente a este complejo escenario, la cúpula de la UIA alertó sobre la necesidad impostergable de acompañar al entramado productivo. Durante un encuentro entre el Departamento de Política Tributaria de la entidad y las autoridades de ARCA, los representantes industriales enmarcaron su pedido de suspensión como una medida transitoria frente a la asfixia financiera generada por las altas tasas, la merma en la actividad económica y la profunda restricción del acceso al crédito.
El reclamo de la UIA a ARCA: alivio y cese de embargos
Durante su reunión mensual celebrada este martes 25 de agosto, la Junta Directiva de la UIA repasó el paquete de propuestas presentadas ante el organismo de recaudación. Si bien los representantes de la industria valoraron positivamente la reapertura del régimen de facilidades de pago (RG 5875/2026) —que permite incluir obligaciones vencidas hasta el 30 de junio de 2026 y deudas aduaneras—, insistieron en que se requiere un esfuerzo mayor por parte del Estado.
En esa línea, solicitaron a las autoridades habilitar la migración entre planes y evaluar una reducción de la tasa de financiación. Desde el sector remarcaron que dicho costo no disminuyó para las pymes a pesar de la desaceleración de la inflación. Además del freno por seis meses a los juicios y embargos, la UIA propuso reducir y automatizar los anticipos de Ganancias, diferir por 180 días los vencimientos de IVA para las actividades estacionales, postergar las contribuciones patronales en el caso de las economías regionales y flexibilizar el uso de reintegros de exportación.
Según indicó la entidad, ARCA se comprometió a analizar varias de estas alternativas operativas, y pautaron un nuevo encuentro para dentro de 45 días.
