El ex policía Juan Antonio Falco recibió la máxima pena otorgada hasta el momento para ese delito. “Estoy aliviado. Feliz de que la Justicia haya actuado”, aseguró el legislador porteño, quien fue querellante en la causa.
La justicia federal condenó a 18 años de prisión al ex policía Luis Antonio Falco, por retener y ocultar a Juan Cabandié, además de adulterar su estado civil y falsificar sus documentos. El legislador porteño nació en 1978 en la Esma, donde su madre estaba secuestrada ilegalmente.
A trece años de la apertura de la causa, y luego del fallo dictado por la jueza federal María Romilda Servini, el legislador aseguró sentirse “aliviado y feliz de que la Justicia haya actuado”. Además, dijo que no le importaba cuantificar la condena, sino que se había hecho justicia, y que siempre pensaba en los 400 chicos que siguen desaparecidos y que fue por eso, justamente, por lo que se había animado a hablar en el acto del 24 de marzo de 2004, cuando se anunció que la ESMA sería un Espacio para la Memoria.
El actual legislador kirchnerista fue el querellante de la causa, y había pedido 25 años de prisión para Falco. Estuvo acompañado por Vanina Falco, hija biológica del apropiador y quien declaró en contra de su padre, por la agrupación Hijos y su compañero de militancia en La Cámpora: Andrés “Cuervo” Larroque.
Falco fue agente de inteligencia policial durante la última dictadura militar y no se hizo presente para escuchar la condena. Actualmente, está detenido por “retención y ocultamiento de un menor de 10 años, alteración de estado civil y falsedad ideológica por la adulteración de documentos”, en el penal de Marcos Paz junto a otros acusados por delitos de lesa humanidad.
Los padres de Cabandié, Alicia y Damián, fueron secuestrados el 23 de noviembre de 1977. Ella tenía 16 años y estaba embarazada de siete meses. Fueron vistos en el centro clandestino El Banco y desde allí Alicia fue llevada a la ESMA. Juan y Alicia estuvieron juntos en la ESMA durante quince días. “Pienso que mis viejos estarían felices por esto. Lo más difícil de todos estos años fue saber que nunca más los voy a ver”, dijo Cabandié a un medio gráfico, antes de salir de tribunales.
