La presidenta no había asistido al acto por el Día del Trabajador organizado por el líder de la CGT. En el cónclave también participará la UIA. Su flamante secretario general, De Mendiguren, se manifestó gratamente sorprendido por la convocatoria. Pablo Moyano ya plantea el reparto de las ganancias.
La presidenta Cristina Fernández convocó a empresarios y sindicalistas a reflotar el diálogo social, y cargó muy duro contra los gremios que hacen paros prolongados porque, advirtió, pueden "terminar afectando el modelo". "La conflictividad no nos puede afectar el modelo", enfatizó la mandataria, al cuestionar el paro de los petroleros de Santa Cruz; también pidió a los empresarios sentarse a discutir la distribución del ingreso.
"Nos vamos a reunir la semana que viene con la UIA y la CGT. Es necesario articular un diálogo para que este modelo siga siendo ampliamente sustentable", enfatizó durante un acto en la Casa Rosada. Con el flamante presidente de la UIA, José Ignacio de Mendiguren, y el secretario de Derechos Humanos de la CGT, Julio Piumato, sentados en primera fila, la jefa de Estado defendió los resultados económicos de la gestión. Y convocó para la semana próxima a una reunión a la nueva conducción de la UIA "recién elegida", y pidió también que se sienten a la mesa los sindicalistas de la CGT. A la vez, enfatizó que la idea del Gobierno es que los empresarios tengan mayor rentabilidad, porque "así generan trabajo y pagan impuestos".
En tanto, la CGT recibió "muy bien" la convocatoria presidencial para reflotar el diálogo social y anticipó que llevará a la mesa de negociaciones su proyecto para repartir las ganancias de las empresas con los trabajadores. Así lo aseguró Pablo Moyano, hijo del líder de la CGT. "En las crisis anteriores las pérdidas las compartieron con los trabajadores, ha llegado la posibilidad de distribuir las ganancias", señaló.
Por su parte, el titular de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, consideró que el campo "debe estar en cualquier llamado que haga la Presidenta a un acuerdo".
"Es muy difícil que haya desarrollo industrial sin las divisas del sector agropecuario, todo el mundo reconoce los aportes que significan la exportación de manufacturas de origen agropecuario, porque si en un pacto social sólo está la UIA y la CGT, sería un pactito", advirtió Buzzi. Consideró que en el llamado también deben estar la CTA, el campo y otros sectores del quehacer productivo.
