El gobernador se reunió con el ministro del Interior para retomar el diálogo institucional. En la conferencia posterior, reclamó una deuda histórica por coparticipación de 600 mil millones de pesos anuales y destacó la necesidad de avanzar con reformas estructurales, obras públicas y medidas para potenciar la inversión y el empleo formal en la provincia.
El gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, mantuvo este lunes una reunión con el ministro del Interior, Diego Santilli, en el Salón Amarillo de la Casa de Gobierno, encuentro que marcó la reactivación del diálogo institucional entre la provincia y el Gobierno nacional. Tras el cónclave, ambos ofrecieron una conferencia de prensa en la que coincidieron en la necesidad de avanzar hacia el equilibrio fiscal y en una agenda de reformas profundas.
Uno de los ejes centrales fue el reclamo de una deuda histórica por coparticipación. Valdés recordó que Corrientes perdió un punto de coparticipación en 1987 y sostuvo que la provincia nunca fue compensada, a diferencia de Buenos Aires y La Rioja. Según precisó, ese porcentaje equivale a unos 600 mil millones de pesos anuales. “Ese 20% de la coparticipación de la provincia equivale a unos 600 mil millones de pesos por año y vemos que a Corrientes le costó llegar”, afirmó, y aseguró que las puertas del diálogo siguen abiertas para discutir ese tema.
El mandatario provincial remarcó además que Corrientes mantiene equilibrio fiscal y no registra deuda para gastos corrientes. En ese sentido, advirtió que las provincias que no logren sostener ese orden “tarde o temprano tendrán consecuencias”, y subrayó la coincidencia de criterio en este punto entre los gobernadores radicales y el Presidente de la Nación.
Otro de los temas abordados fue el Presupuesto Nacional 2026. Santilli confirmó que el proyecto estará alineado con el objetivo de no tener déficit y se comprometió a llevarse una “larga tarea” con los planteos del gobernador para analizarlos en su agenda de trabajo. También anticipó que se avanzará con una batería de reformas estructurales, con especial énfasis en la reforma laboral.
“Hace 15 años que Argentina no genera un puesto de trabajo formal neto. La idea es tener una modernización que permita al ciudadano que está en la informalidad pasar a la formalidad”, expresó el ministro, quien adelantó que estas iniciativas formarán parte de las sesiones extraordinarias del Congreso que comenzarán después del 10 de diciembre, y anticipó un “verano movido” en materia legislativa.
En materia de infraestructura, Valdés planteó como obras prioritarias la Autovía de la Ruta Nacional 12, el segundo puente Chaco–Corrientes y el Brazo Añacuá, y lamentó no haber obtenido aún respuestas concretas antes de finalizar su gestión. Santilli reconoció la importancia estratégica del segundo puente al considerarlo una “vía fundamental” y aseguró que ambas obras serán incorporadas a su agenda para seguir de cerca su análisis y eventual avance.
Por último, el gobernador ratificó su agenda de desarrollo productivo y pidió que la Nación profundice el trabajo sobre la macroeconomía y la baja del riesgo país para simplificar la burocracia vinculada a las exportaciones y facilitar las inversiones, con acceso a financiamiento a tasas más bajas. De este modo, el encuentro dejó planteado un escenario de diálogo abierto, con fuertes reclamos fiscales y una agenda de reformas que promete tensionar el debate político en las próximas semanas.
