En medio de un debate hegemonizado por La Libertad Avanza y el peronismo, los espacios de centro quedaron relegados en las últimas elecciones.
En medio de un clima electoral marcado por la polarización, en la Ciudad de Buenos Aires, donde La Libertad Avanza alcanzó el 50% de los votos por la candidatura de Patricia Bullrich, alternativas de centro quedaron expuestas en su mal desempeño. Tanto en mayo como en octubre, los espacios que en algún momento supieron construir una alianza con el PRO se vieron afectados.
Los resultados de la última elección en la que el liberalismo arrasó en las urnas dejan expuesta la marcada polarización que se vive en el territorio porteño. Esto queda asentado con los cuatro espacios que lograron representación para le próximo Congreso: La Libertad Avanza, Fuerza Patria, Frente de Izquierda y Martín Lousteau con Ciudadanos Unidos, única alternativa de centro.
El debate en campaña fue hegemonizado por el peronismo y los libertarios quienes ambos llamaron a votar para contrarrestar a su contrincante: Fuerza Patria o Milei y Kirchnerismo nunca más, fueron las consignas de ambos espacios. Sin embargo, este panorama se termina de confirmar con el crecimiento del FIT-U que tuvo su mejor elección en dos décadas y justamente se trata de un espacio que representa un espectro a la extrema de la izquierda.
En el medio fuerzas como la Coalición Cívica, Facundo Manes, el GEN o espacios como Movimiento Plural o Movimiento de Jubilados y Juventud, quedaron relegadas ante un debate impuesto por las dos principales fuerzas. En este escenario, martín Lousteau logró meterse como diputado, sin embargo, se trata de una cara conocida para la Ciudad, ya que realizó campañas en las últimas dos elecciones.
La debacle de estos espacios que en algún momento negociaron con el PRO para cogobernar la Ciudad, se ve en el desempeño del radicalismo que más allá de meter a Lousteau, perdió tres diputados nacionales y un senador por la Ciudad.
