La ministra superó las expectativas electorales y será una de las contendientes a suceder a Jorge Macri en las próximas elecciones porteñas.
El contundente triunfo de Patricia Bullrich en la Ciudad de Buenos Aires no solo le aseguró a La Libertad Avanza dos bancas en el Senado y siete en Diputados, sino que también la reposicionó como una de las figuras con mayor proyección política en el distrito. Con un caudal de votos que iguala el techo histórico del macrismo en territorio porteño, la ministra se convirtió en la gran ganadora de la elección de medio término y en una potencial candidata a la Jefatura de Gobierno en 2027.
El resultado sorprendió incluso a su propio espacio: las encuestas más optimistas no la ubicaban por encima del 50%. La performance electoral, que capitalizó la polarización con el peronismo, dejó fuera de juego a casi todas las fuerzas que integraron Juntos por el Cambio, con la excepción de Ciudadanos Unidos, de Martín Lousteau.
En paralelo, el avance libertario en CABA abrió un nuevo capítulo en la relación con el PRO y, en particular, con el jefe de Gobierno Jorge Macri. La tensión ya se había hecho visible durante la campaña, cuando desde el entorno de Bullrich se cuestionó el escaso involucramiento del macrismo y se acusó al oficialismo porteño de favorecer listas rivales, como la de Ricardo López Murphy, para limitar su crecimiento.
El escenario poselectoral anticipa una Legislatura más fragmentada y con una tropa libertaria, alineada con Karina Milei y liderada por Pilar Ramírez, dispuesta a endurecer su postura en temas clave como el presupuesto 2026. La convivencia entre libertarios y macristas en la Ciudad, tras la ruptura de facto de Juntos por el Cambio, será uno de los focos de tensión política en los próximos meses.
Bullrich, por su parte, desembarcará en el Senado con un rol protagónico. Fue la única senadora electa que subió al escenario del búnker oficialista, donde Javier Milei le agradeció su alianza con el PRO “para terminar con el populismo”. Desde allí, buscará equilibrar su perfil nacional con una estrategia territorial en CABA, donde no solo retuvo los votos obtenidos como candidata presidencial en 2023, sino que los amplió.
Si decide competir por la Jefatura de Gobierno, deberá competir con figuras como Manuel Adorni o Pilar Ramírez, ambos con pretensiones electorales de cara al 2027.
