El diputado nacional recorre la costa y la provincia de Buenos Aires. Entre tanto, espera paciente los resultados del armado entre Graciela Camaño y Jorge Macri para jugar sus cartas en la propuesta bonaerense.
El diputado nacional Francisco De Narváez aprovecha el verano para recorrer la costa bonaerense y el interior de la provincia de Buenos Aires. Cada vez que es consultado, opina moderadamente sobre el acercamiento entre el macrismo y el ala duhaldista del peronismo disidente. El acontecimiento podría ponerlo en una posición de debilidad en el armado electoral de la alianza opositora.
Sin embargo, hacia adentro, el “colorado” se muestra tranquilo y paciente. Cree que entre los posibles candidatos bonaerenses es quien más mide y que, a la larga, se va a imponer su figura.
“A mí me parece que es bueno que la gente se reúna y tenga propuestas programáticas, eso no va en contra de lo que nosotros pensamos. Ya alguien dijo ´que florezcan mil flores`, no tenemos ninguna duda que nosotros expresamos un liderazgo claro, lo venimos teniendo desde 2007. Todas esas expresiones suman, no vemos para nada contradictorio a lo que nosotros hacemos. Tenemos una fuerte vocación de convocar a todos, y si ellos se están preparando para ser convocados, en buena hora”, había expresado el diputado a La Noticia Web en Pinamar.
Mauricio Macri por un lado y Eduardo Duhalde por el otro, son dos precandidatos a presidente de esta posible alianza. En el francisquismo le reclaman al diputado nacional que “apure” una confirmación sobre la candidatura a la Nación. Más allá de la posibilidad de que pueda postularse debido a su nacionalidad, creen que será una manera de mantenerse en la negociación de cara al armado electoral.
“La provincia es la locomotora de la Argentina, y necesita tener un presidente que reconozca esa posibilidad. Va a surgir, en el liderazgo del peronismo, ese hombre que pueda expresarlo”, advirtió De Narváez en diálogo con nuestro portal.
La estrategia del “colorado” es mantener firme y fuerte su espacio, esperar los frutos de la negociación entre Camaño y Jorge Macri, y poner sus cartas sobre la mesa.
