El bloque de legisladores que derrotó al oficialismo en 2009 atraviesa momentos difíciles. En diciembre se dijo que entre febrero y marzo se oficializaba la ruptura. Hoy los denarvaístas vuelven a hablar de “unidad” hacia dentro del espacio. El inicio de una campaña veraniega que los encuentra aún separados. La figura de Graciela Camaño.
Para el bloque de legisladores bonaerenses de Unión-Pro el cierre de 2010 estuvo marcado por el creciente clima de ruptura. Fue en diciembre cuando inclusive se puso fecha para el divorcio de la exitosa alianza electoral de 2009: febrero o marzo de 2011.
Hace poco menos de un mes atrás, cuando la noticia comenzó a circular cada vez con más fuerza, los comandados por De Narváez no hicieron declaraciones sobre el tema. Sólo el titular del bloque de Diputados, Ramiro Gutiérrez se había mostrado “conforme con el desempeño legislativo” en la Cámara baja.
Fue más bien de la boca de Jorge Macri que se escucharon las primeras palabras que reafirmaban los trascendidos ruidos que habían acompañado al bloque a lo largo de todo el año. Fue un quiebre, algo así como la ruptura de ese código implícito de no ventilar las diferencias que existen en cualquier espacio político.
El “Primo” les pegó a los flancos débiles de De Narváez, nada más y nada menos que la falta de definición de su candidato presidencial. “A nosotros no nos da los mismo cualquier candidato a presidente”, aseguró el precandidato a la gobernación por el Pro.
Instalada esta diferenciación entre ambos espacios políticos, nacida de la negativa de De Narváez a integrar una fórmula con Mauricio Macri y que se concretó con el lanzamiento del “Primo” para ocupar el mismo sillón que ambiciona el “Colorado”, avanzaron hacia el final de año cada uno por su lado.
Así, de la misma manera se instalaron en la Costa Atlántica, aprovechando el descanso para comenzar lentamente la campaña electoral para instalara algunos candidatos y medir a otros.
Mientras el referente del macrismo bonaerense avanza en su recorrida costera inaugurando locales, desde Unión aseguran que no hay ninguna intención de quebrar el bloque y evalúan la posibilidad de que en todo caso esto se defina en una interna.
Para los denarvaístas la alianza electoral ha dado sus buenos resultados, han conseguido posicionarse como un espacio de peso en la Legislatura bonaerense, asegurándose que sus pedidos sean escuchados por el mismo Gobernador al momento de las discusiones políticas claves que marcaron el debate en el recinto durante 2010. Por lo tanto no tienen ninguna intención de dividir fuerzas de cara al año electoral
Pero, por otra parte, en medio del frente de conflicto que se desató en diciembre, Jorge Macri se acercó a Graciela Camaño, con quien concretará un encuentro por estos días en Mar del Plata, también evaluando las posibilidades de construir un armado electoral conjunto.
Aún así, desde el entorno de De Narváez, el diputado nacional Gustavo Ferrari sostuvo que se “sigue apostando a la unión” y que el acercamiento de Macri a Camaño “de ninguna manera supone una exclusión”. “Ellos han hecho un acuerdo técnico y programático que me parece legítimo. No es una señal de ruptura”, remarcó.
Por ahora, lo que ha quedado en claro es que los macristas se cansaron de los desaires del “Colorado” para con su líder, y que los denarvaístas no están dispuestos a arrancar el año con una fractura en la Legislatura.
