Acercamientos constantes entre el sector de Abad y el espacio referenciado en Lousteau. Se perfila una propuesta de centro, que tome distancia tanto del oficialismo libertario como del kirchnerismo. También se tejen vínculos con Monzó, Stolbizer y partidos vecinales
La Unión Cívica Radical (UCR) avanza hacia una recomposición interna con el objetivo de liderar una nueva coalición electoral junto a partidos afines, desmarcándose de la alianza que promueven el PRO y La Libertad Avanza. En los últimos días, los principales referentes de los sectores en disputa dentro del radicalismo lograron acercamientos que permitirían consolidar un entendimiento que incluiría también a dirigentes alineados con Emilio Monzó y Margarita Stolbizer.
El proyecto apunta a construir una tercera alternativa con mayor cohesión, en contraste con la fragmentación que se percibía cuando el espacio del senador Maximiliano Abad y el del diputado Facundo Manes exploraban caminos separados, tras el lanzamiento del nuevo espacio del neurocientífico junto a sectores del peronismo no kirchnerista y fuerzas vecinales. En ese contexto, el diálogo entre las distintas líneas internas del radicalismo se intensificó, con la intención de lograr una síntesis que permita dejar atrás la disputa por la conducción, luego de una interna que terminó judicializada.
Durante las últimas semanas, el presidente del comité bonaerense, Miguel Fernández, y el titular de la convención partidaria, Pablo Domenichini, recorrieron los 135 comités distritales para tomar el pulso territorial, y mantuvieron encuentros con intendentes y con la Juventud Radical. Según expresaron, el consenso general fue avanzar en la construcción de un frente de centro, alejado tanto del gobierno de Javier Milei como del de Axel Kicillof.
El llamado a otras fuerzas políticas ya está sobre la mesa, aunque con una condición clara: el respeto al peso territorial de la UCR. El partido destaca su estructura, que incluye 27 intendencias, más de 200 concejales y consejeros escolares, y una veintena de legisladores entre provinciales y nacionales. A cambio, exige que se le reconozca un rol central en el armado, en representación de quienes no se sienten parte de “ni LLA ni el kirchnerismo”.
Pese a que durante meses se barajó la posibilidad de que un sector de la UCR bonaerense se alineara con la Casa Rosada dentro del esquema en construcción con el PRO, sus referentes ahora ponen el foco en una alternativa intermedia. Desde hace más de diez días, la dirigencia radical viene evaluando los armados más competitivos en el interior provincial y probando borradores de listas con nombres propios.
El partido asume que su rendimiento podría variar según la sección electoral, con posibilidades más fuertes en algunos distritos y complicaciones en otros, como la Séptima, donde se requiere al menos un 33% de los votos para acceder a una banca. En ese contexto, vuelve a sonar la histórica Lista 3 como una opción posible, aunque también se analizan acuerdos con el monzoísmo, el espacio de Stolbizer y algunas fuerzas locales que puedan potenciar la propuesta.
Hace dos semanas, Facundo Manes presentó en La Plata su armado nacional en sintonía con el cordobés Juan Schiaretti. Aquella jornada, el diputado se centró en temas como desarrollo, producción y empleo. Sin embargo, gran parte de los dirigentes presentes eran del ámbito platense y bonaerense, interesados en participar en los comicios del 7 de septiembre y a la espera del aval formal de la conducción partidaria.
Este espacio, lanzado por fuera de las estructuras tradicionales del radicalismo, ya tantea posibles candidatos, muchos de los cuales no tienen origen radical. Entre ellos se mencionan al intendente de Tigre, Julio Zamora, en la Primera sección (aunque algunas versiones lo ubican encabezando lista local); el exintendente Gustavo Perié (PRO) en Ramallo para la Segunda; y nombres como la diputada Nazarena Mesías, el economista Carlos Melconián y el jefe comunal peronista no K de Esteban Echeverría, Fernando Gray, en la Tercera. En tanto, en la Cuarta, se baraja un acuerdo entre los intendentes Guillermo Britos (Chivilcoy), Nahuel Mittelbach (Florentino Ameghino), Salvador Serenal (Lincoln) y Francisco Recoulat (Trenque Lauquen).
En la Quinta sección, donde la UCR administra 12 municipios, se espera que los intendentes jueguen un rol clave en el diseño de la estrategia electoral. En esta zona tiene fuerte presencia Abad, por lo que cualquier acuerdo deberá contar con su visto bueno. Además, participa activamente Miguel Lunghi, intendente de Tandil. Aún resta definir cómo se organizará la Sexta sección, incluyendo el armado en Bahía Blanca, así como las candidaturas en la Séptima y la Octava.
Algunos intendentes radicales no tienen apuro en formalizar la inscripción de una coalición, cuyo plazo vence este miércoles, y están impulsando el regreso de la Lista 3. Así lo manifestó públicamente el intendente de General Viamonte, Franco Flexas, aunque aseguran que muchos otros apoyan esta postura.
Este lunes al mediodía, los jefes comunales mantuvieron una reunión virtual con Miguel Fernández para avanzar en definiciones, principalmente vinculadas a los acuerdos en cada municipio. En varios concejos deliberantes continúa vigente la coalición de Juntos por el Cambio (JxC), con representación del PRO y la Coalición Cívica, por lo que se busca evitar que un nuevo armado complique la convivencia local.
Reconocen que, al tratarse de elecciones seccionales, en distritos donde los intendentes tienen una gestión fuerte podrían presentarse listas cortas. Sin embargo, también hay conversaciones abiertas con sectores del peronismo no K e incluso con figuras del PRO. El espacio liderado por el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, mantiene canales de diálogo con el entorno de Abad, mientras que otros exdirigentes del PRO conversan con el equipo de Manes. En el radicalismo creen que “una dosis de jorgemacrismo” podría aportar volumen en regiones donde la UCR no cuenta con suficiente representación.
