Si bien la elección en la Ciudad es clave en la negociación con La Libertad Avanza, en un sector amarillo sobrevuela la posibilidad de negociar con el peronismo que no comulga con La Cámpora.
La alianza política que el PRO tuvo con La Libertad Avanza (LLA) en los últimos años no está en discusión. El sector amarillo aportó dirigentes y también los legisladores en el Congreso para que el Gobierno nacional logre aprobar o vetar proyectos de ley. Sin embargo, de cara a las elecciones en la provincia de Buenos Aires, esa alianza, por ahora, no parece estar cerca de concretarse.
El sector del partido que responde al presidente del espacio, Mauricio Macri, no está de acuerdo con realizar una alianza sin ningún tipo de condicionamientos. Karina Milei, la hermana del presidente de la Nación y secretaria General, no quiere ceder el sello y su deseo es que el PRO sea absorbido por La Libertad Avanza. En ese marco, empezaron las especulaciones políticas respecto a qué fichas podría mover el PRO macrista.
La intendente de Vicente López, Soledad Martínez, aliada del jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, junto a los dirigentes que responden a su entorno, consideran la posibilidad de una posible alianza con el peronismo disidente que no soporta el manejo político de La Cámpora, liderada por Cristina y Máximo Kirchner, una grieta que se agravó en los últimos meses por los escollos de ese espacio al gobierno bonaerense.

El caso de los intendentes Fernando Gray (Esteban Echeverría) y Julio Zamora (Tigre), más dirigentes como Juan Zabaleta (exintendente de Hurlingham), entre otros, esperan que el gobernador, Axel Kicillof, se independice políticamente de La Cámpora para urgirse en una sola lista de unidad. Caso contrario, podrían ir por afuera de cara a las elecciones, lo que dividiría al peronismo bonaerense. Por ahora, el mandatario mantiene la unidad con CFK y Sergio Massa.
En ese escenario, según fuentes del PRO jorgemacrista y el zamorismo a las que accedió LaNoticiaWeb, consideran que todavía falta para esas negociaciones, aunque una alianza entre estos sectores sobrevuela como una posibilidad. Hay algunas cosas en común que tienen los peronistas anticamporistas con dirigentes amarillos como Soledad Martínez: los dos sectores están lejos de querer unirse a Cristina Fernández de Kirchner y Javier Milei. ¿Eso significa que van a unirse en un frente per se? No, pero la posibilidad está.
El expresidente del Partido Justicialista de San Fernando y armador de Schiaretti en la Provincia, Gustavo Aguilera, dijo a LaNoticiaWeb respecto al diálogo que mantienen este sector del peronismo no alineado a La Cámpora -incluidos Juan Schiaretti y Ricardo Quintela-, y el PRO que no quiere unirse al mileísmo: «Nosotros estamos en contra del método de La Cámpora y en contra de Milei». Y agregó: «El afamado nuestro es un armado peronista con Zamora y Grey a la cabeza. Hablamos con todos«.
De hecho, este lunes, el intendente de Esteban Echeverría dialogó en exclusiva con el programa LaNoticiaWeb Radio por Radio Urbana BA y expresó que va a pedir internas en el Partido Justicialista (PJ), mostró sus diferencias con La Cámpora, Cristina y Máximo y no descartó presentar una lista por afuera: ««Estamos analizando seriamente presentar otra lista si no hay internas. Pero acá las listas las hace La Cámpora, pero si no sos de La Cámpora, no tenés espacio de representación».

Todavía es muy temprano para definir futuros encuentros entre los partidos. Sin embargo, hay algo a destacar que no es menor: lo que ocurra en las elecciones del 18 de mayo en la ciudad de Buenos Aires puede ser un antes y un después. El resultado que consiga el PRO en su núcleo duro de votantes puede alzarlo en una negociación con los libertarios, pero una derrota puede terminar con cualquier tipo de negociación y Macri, por más de que muestre su intención de manera pública de ir con Milei, no va a regalar el espacio. Si ese es el escenario, Karina no va a ceder en nada.
Cabe recordar que los intendentes de Tigre y de Vicente López se presentaron en febrero pasado como expositores en el encuentro que tuvo como eje central la Seguridad Urbana y se celebró en el salón de actos de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Allí también estuvo el intendente de Escobar, Ariel Sujarchuk, que también mostró signos de autonomía tanto del kicillofismo como del cristinismo y no ve con malos ojos otra alternativa distinta; y el intendente de Balcarce, Esteban Reino (UCR).

Zamora, el intendente de Tigre, también encabezó un encuentro con dirigentes de la Primera Sección Electoral del conurbano bonaerense para debatir el rumbo del país y plantear la necesidad de construir una opción política «con eje en el diálogo, la justicia social y el trabajo«. La convocatoria, que estuvo alejada del kirchnerismo y del kicillofismo, se perfila como otra alternativa de dirigentes que buscan alejarse de los extremos. En ese lugar entra también el PRO que no comulga con el presidente Milei.
El jefe comunal tigrense también tiene buen vínculo con el ex gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, que desembarcó en el territorio bonaerense hace varios meses con un acto en Tigre en noviembre, junto a Florencio Randazzo. El cordobés también forma parte de la construcción de un espacio político de centro, que tome distancia de los dos polos que representan el Gobierno nacional y el kirchnerismo.
Es cierto que en el 2013, Macri y Sergio Massa unieron fuerzas para competir en la provincia de Buenos Aires contra el kirchnerismo. No obstante, el escenario actual es otro y el PRO está en otro camino que, a pesar de que la alianza con los libertarios parece lo más factible -por lo menos para un sector-, todavía no hay acuerdo entre las cúpulas dirigenciales para ratificarla de cara a las elecciones. Mientras tanto, otros dirigentes empiezan a pensar en alternativas.
