El ex diputado del Partido Solidaridad e Igualdad dialogó en exclusivo con LaNoticiaWeb. Fue en el marco de un encuentro que encabezó en un local partidario en la capital bonaerense. Allí analizó el escenario político actual. Explicó qué lo acerca al sabbatellismo y lo distancia de Proyecto Sur.
¿Cómo se da este acercamiento con el sabbatellismo? ¿Por qué éste espacio y no Proyecto Sur?
Hay una afinidad histórica de pertenencia y búsqueda de una tercera opción superadora del bipartidismo tradicional, capaz de estabilizar en el tiempo una fuerza de centro izquierda. Tu pregunta me lleva a lo siguiente, por qué acá si en el otro grupo son lo mismo, y yo te diría depende cuándo. Es decir, hay momentos en que uno tiene que resistir y ahí no cabe duda, cuando hubo que resistir la dictadura o el neoliberalismo nos encontró en el mismo lugar. Ahora, cuando se trata de la construcción política ahí lo que a mi juicio prevalece es una cuestión de maximalismo ideológico, de prejuicio social, de divismo, de narcisismo, de si no soy yo no es nadie, es un poquito de todo esto.
Ahora, la pregunta sería cómo puede pretender una fuerza política representar a un sujeto social tan claro como los sectores populares que creen que este proceso no es un retroceso, y ponerse en el lugar político opuesto. Siempre voy a encontrar un pedacito del discurso de Proyecto Sur que se diferencia con la derecha, pero si le doy quórum a la formación de comisiones para que la presidencia sea ocupada por sectores reaccionarios, o le doy quórum para que saquen una ley como la del 82% móvil que es un proyecto sínico, bueno esas son las explicaciones.
¿Cuál es la lectura que hace de lo que se viene ahora, del post Néstor Kirchner?
Es el post Néstor Kirchner persona física, estamos viviendo los albores de Néstor Kirchner leyenda popular. Está clarísimo, tiene una construcción muy inteligente de un relato histórico. Kirchner va a quedar en la historia como lo que durante toda esta semana millones de personas quisieron expresar que era y eso le marca una presencia en el sistema político argentino. No quiero comparar, pero Juan Domingo Perón murió hace 36 años y el partido que fundó es el partido mayoritario, casi daría la sensación de que es el único partido con posibilidades de gobernar en términos de poder real en la Argentina, cosa que me parece dolorosa y habla mal de nuestro sistema político, pero es así. Por lo tanto pensar que la sola desaparición física en política implica un ciclo opuesto al que se venía viviendo, me animo a decir que lo más probable es que haya una continuidad de un rumbo.
¿Cómo ve a la Presidenta? ¿Cómo piensa que le juega esto?
Yo creo que es una mujer fuerte y que tiene contenido propio, espesor propio como dirigente, desde luego que tiene una falta muy importante, no insuperable, y me parece que estuvo muy correcto a mi juicio cuando el lunes siguiente al fallecimiento de Kirchner, ella separa dolor de vulnerabilidad. Desvergonzadamente, con el cadáver fresco del ex Presidente, hubo escribas del poder que ya le estaban diciendo cómo tenía que ser su nuevo Gabinete, dando qué mensaje: “ahora vuelve todo a la normalidad”, ellos pensaban que desaparecido físicamente, se caía ese muro de contención que les impedía penetrar en el gobierno de la Presidenta. Habrán pensado, frotándose las manos, ahora vuelve todo a la normalidad, lo que nosotros decimos es lo que la política después va a hacer, y a mí me parece que esa no va a ser la actitud de la presidenta.
¿Cómo lo ve a Moyano en el PJ provincial?
Sin entrar en detalles me parece que esa es una puja de poder que es la que lógicamente existe entre un aparto sindical y un aparato territorial político del partido justicialista. Lo que quiero decir son dos cosas, primero Moyano no es el tipo de dirigente sindical que a mi me gustaría que prevalezca en el país que yo sueño, representa una serie de prácticas sindicales, inclusive que tiene que ver con vínculos entre dirigentes sindicales y empresas. Ahora en términos macropolíticos, no lo veo poniendo el aparato sindical a disposición de un proyecto neoliberal.
Segundo, muchas de las transformaciones que se le adjudican a esta última etapa de la Argentina, muchos de los embates contra los jefes de los aparatos corporativos de la Argentina, no se podrían haber dado sin ese núcleo duro del aparato territorial y sindical. Entonces me parece que hay que hacer un análisis responsable, equilibrado en ese sentido.
