La universidad impone dos exámenes eliminatorios en el ingreso a Medicina y deja a cientos de estudiantes afuera. Ajuste encubierto y complicidad de la gestión.
La Universidad Nacional de José C. Paz (UNPAZ) atraviesa una situación crítica. A la falta de presupuesto por parte del Ministerio de Capital Humano se suma ahora una decisión del Consejo Superior que golpea directamente a quienes quieren estudiar Medicina: a través de la resolución 54/2025, se incorporaron dos exámenes finales al Curso de Ingreso Universitario (CIU) con carácter eliminatorio. Un filtro directo que apunta a reducir la cantidad de ingresantes, justo cuando más se necesita garantizar el derecho a la educación.
Esta decisión, tomada el viernes 4 de abril, marca un giro en el perfil histórico de la UNPAZ. El CIU siempre fue una instancia formativa, no excluyente. Pero ahora, los aspirantes a Medicina deberán rendir dos exámenes y aprobar con más del 70%, sin posibilidad de contra cursadas. En la práctica, esto deja afuera a cientos de estudiantes. Algunos ya lo vivieron este año: sin cupos, sin clases, sin respuestas.
Según datos de la propia universidad, el 80% de los estudiantes trabaja mientras estudia, y en las carreras de salud, la mayoría son mujeres. La nueva resolución ignora esas realidades y apuesta por una lógica meritocrática que castiga a quienes no tienen tiempo, recursos ni condiciones para estudiar en igualdad. Como si no alcanzara con el ajuste del gobierno, ahora la propia universidad aplica el recorte sobre las espaldas de sus estudiantes.
Esta medida llega apenas semanas después de que se conociera el recorte de 900 millones de pesos en el presupuesto de la carrera de Medicina. Ante la falta de fondos, las autoridades optaron por restringir el acceso en vez de encabezar una lucha por más presupuesto. Lo que antes se repudiaba —el “que quiere, puede” de los libertarios— ahora se aplica como política oficial en una universidad que había sido emblema de inclusión.
