“Si Mauricio comienza una carrera presidencial dentro del justicialismo, tendrá que participar de la interna”, expresó su ex socio político-electoral Francisco de Narváez. “Acá nadie tiene coronita”, sentenció, a lo que Macri le contestó: "Yo soy PRO. No participo ni opino sobre internas de otros partidos”. Además, el ingeniero afirmó “mantener siempre la coherencia”, y consideró que el colombiano “eligió un rumbo individual”.
Por Gonzalo Cores
“Yo soy PRO”, expresó el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, en respuesta a la ofensiva que su ex socio político-electoral Francisco de Narváez encabezó la semana pasada. “Yo no participo ni opino sobre internas de otros partidos”, agregó el Ingeniero, ante los dichos del empresario colombiano, quien había afirmado: “Si Macri comienza una carrera presidencial creo que hay voluntad de una parte del justicialismo de que él sea parte de un frente electoral, pero también tendrá que decidirse dentro de la interna”.
“Acá nadie tiene coronita”, sentenció el diputado nacional de Unión-PRO, reelecto en su cargo mediante la alianza tripartita que compartió con Felipe Solá y con el ex presidente de Boca Juniors. El colombiano explicó que Macri tendría “un rol muy importante” dentro del espacio del peronismo disidente, “pero complementario”.
Luego, apelando a su franqueza, De Narváez reveló: “Macri divide las opiniones, debo ser sincero con esto, pero también creo que todavía va a pasar mucha agua bajo el puente”. Y aunque lo único que se observa entre ambos son chispas, el colombiano señaló que “las buenas relaciones hay que mantenerlas” y que están “trabajando en la consolidación de un frente que tenga por eje al justicialismo”.
Los integrantes del Peronismo Federal no disiparon todavía los conflictos internos del espacio, pero ya buscan integrar a más personalidades al bloque. Quien ocupa el primer lugar de esa lista de candidatos a seducir se encuentra el mismísimo jefe de Gobierno porteño.
El alcalde de la Ciudad de Buenos Aires no tardó en responderle a De Narváez, quien ya inauguró sus primeros cinco locales en territorio porteño. “Tanto Francisco como Felipe eligieron rumbos individuales para ver adónde llegaban sus proyectos personales, mientras que nosotros seguimos trabajando en la provincia y a nivel nacional”, expresó. “(En 2009) yo convoqué a dos personas para que sumemos esfuerzos en ponerle un límite a Néstor Kirchner y nos fue bien. Yo no cambié”, sentenció, y agregó: “La gente tiene ambiciones personales y hay que respetarlas”.
ANTESCEDENTES DE LA PELEA
A mediados de junio, a días de cumplirse un aniversario del triunfo electoral de la alianza De Narváez-Macri-Solá por sobre la fórmula Kirchner-Scioli y todo el aparato peronista bonaerense, el colombiano y el ingeniero protagonizaron otra de las disputas que los separan cada vez más. El “Colorado” acusó al jefe de Gobierno de “bipolar”, en referencia a la indefinición del PRO en relación al Peronismo Federal.
“Mientras (Macri) se quede recostado en un camino, yo diría, de extremo liberalismo, me parece que (los macristas) no van a tener un lugar en el partido”, había lanzando el diputado nacional, para luego decir que el líder del PRO tiene “una visión derechosa de la política”.
