LaNoticiaWeb te informa todo sobre la disputa Gobierno-Iglesia. Los sondeos previos indican que el proyecto sería rechazado en la Cámara alta. Por eso, el gobierno ya diagrama la maniobra para revertir la situación: forzar la ausencia de legisladores K opositores a la iniciativa. ¿Menem no asistirá y le será funcional a Kirchner otra vez? La postura cambiante de un Scioli presionado por el arzobispo Aguer. La lucha en contra de la boda gay que encabeza el posible compañero de fórmula de Néstor en 2011.
Por Gonzalo Cores
La modificación del Código Civil que permitiría el matrimonio entre personas del mismo sexo será tratado el miércoles de esta semana. Según los sondeos previos, se está más cerca del rechazo del proyecto (que cuenta con media sanción en la Cámara baja) que de su aprobación. Sin embargo, el matrimonio Kirchner –que no se dan por vencido aún vencido- está poniendo en práctica una estrategia que podría resultar favorable para que la iniciativa finalmente se transforme en ley.
Para que el proyecto sea aprobado en la Cámara alta se necesita conseguir la mitad más uno de los senadores que se presenten en la sesión. En total, el recinto cuenta con 72 bancas, y ya se manifestaron su rechazo al matrimonio gay 36 los legisladores (es decir, la mitad): 8 del Peronismo Federal, 13 de la Unión Cívica Radical, 10 del Frente Para la Victoria y 5 de bloques provinciales. En tanto, son 28 los senadores que confirmaron su apoyo: 16 del FPV, 4 de la UCR, uno del PJ anti K y 7 de fuerzas minoritarias. Por último, hay 8 legisladores que aún no confirmaron su voto y que se reservarán su postura hasta que llegue el momento de levantar la mano.
EL FIEL K QUE ES FIEL A LA IGLESIA
Cuando el debate de la unión civil entre personas del mismo sexo arribaba al Congreso de la Nación, el ex presidente Néstor Kirchner se manifestó a favor de su aprobación, pero dio libertad de opinión a sus legisladores y gobernadores oficialistas.
Sólo un par de mandatarios provinciales manifestaron públicamente su postura. Uno de ellos es el sanjuanino José Luis Gioja (posible compañero de fórmula de Kirchner en 2011) que aseguró “no estar de acuerdo con la ley que se aprobó en Diputados” y decretó asueto administrativo en su provincia para que adultos y niños asistan a la manifestación contra el matrimonio gay.
LA POSTURA DE SCIOLI. La opinión actual del ex motonauta difiere de la expuesta hace algunos meses. Durante una entrevista con el diario El Día de La Plata, el 8 de abril, Daniel Scioli sostuvo: “Soy respetuoso de la vida privada de cada uno, del vínculo sentimental, afectivo, Pero la definición de matrimonio la vinculo con hombre y mujer”. Sin embargo, en diferentes reportajes realizados este fin de semana, el gobernador bonaerense reclamó no “polarizar el tema” y reconoció que algunos temas “requieren de un nuevo marco jurídico”.
“Las iniciativas de unión civil o matrimonio gay están orientadas a reconocer esta situación. Todo esto está en el marco de atender este tipo de situaciones de parejas homosexuales que tienen incertidumbre con respecto al futuro", agregó Scioli.
LA PRESIÓN SOBRE EL GOBERNADOR
La discusión parlamentaria de la iniciativa no es comparable con ningún otro debate, y por su magnitud. La disputa es ajena a los partidos políticos y tiene como protagonista a la Iglesia, una de las tres instituciones que más influencia y presión ejercen en la sociedad y en los políticos. Cabe mencionar que Scioli siempre intentó conservar buena relación con la Iglesia y siempre escuchó los reclamos del arzobispo de La Plata, Héctor Aguer.
El proyecto del matrimonio gay puede representar la primera fractura en esta relación. Conservador sin matices, Aguer impuso en el episcopado la postura de combatir el proyecto en las calles.
Semanas atrás, Aguer ya había percibido los primeros indicios del cambio de postura de Scioli, cuando decidió no apelar un fallo que permitió que dos homosexuales se casen en La Plata. “Falló gravemente a su deber”, sentenció el arzobispo. ¿Por qué el bonaerense tomó esa postura? Quizá porque semanas atrás el jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri, a quien desde el kirchnerismo se lo califica como “un personaje de la derecha argentina”, no intervino (y por lo tanto permitió) el matrimonio entre personas del mismo sexo. Scioli no quiere quedar a la derecha de Macri.
LA ESTRATEGIA K
Como se dijo arriba, para que el proyecto obtenga la media sanción que le falta no es necesario tener los votos de la mitad más uno del total del Senado, sino de la mitad más uno de los presentes en la sesión. Por consiguiente, desde la Quinta de Olivos ya se diagrama la maniobra a seguir.
Dos senadoras oficialistas que tenían previsto votar en contra del matrimonio gay aceptaron viajar a China junto a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y, por ende, no se sentarán en el recinto el día miércoles. Se trata de la sanjuanina Mariana Riofrío y Ada Iturrez, de Santiago del Estero.
Otro legislador que se opone a la iniciativa y que también dejaría vacía su butaca es el ex mandatario Carlos Menem, de estrecha relación con la Iglesia durante los 10 años en que fue presidente.
Con el riojano, Riofrío e Iturrez ausentes, el oficialismo maneja números más optimistas pero que aún no alcanzan para la sanción de la reforma. Por eso desde la Casa Rosada se trabaja para que Luis Viana, Élida Vigo, José Mayans y Laura Corpacci (opositores al proyecto) no pisen el Parlamento el miércoles.
En tanto, como Cristina Kirchner se encuentra en China y Julio César Cobos es quien cumple la función de jefe de Estado, el radical no presidiría el Senado y, por lo tanto, no tendría que desnivelar ante un posible empate. La titularidad de la Cámara alta estará a cargo del oficialista José Pampuro, que –hasta el momento- se manifestó en contra.
EL FLAMANTE RIVAL DEL GOBIERNO
Tal como sucedió con gran parte del poder económico, con los defensores del indulto menemista a los militares, con el sector agropecuario y con el Grupo Clarín, Néstor Kirchner se enfrenta nuevamente con uno de los poderes más relevantes del país: la Iglesia, liderada por el arzobispo bonaerense Jorge Bergoglio. “La Argentina debe dejar atrás definitivamente visiones discriminatorias y oscurantistas”, expresó el titular del PJ, y apuntó directamente contra la institución religiosa: “Cuando se tiene que presionar, es porque tienen muy pocos elementos para convencer”.
Desde la Iglesia, que no respondió a través de los medios de comunicación, le retrucaron al ex presidente mediante las misas dominicales del último fin de semana. Sacerdotes de distintos puntos del país leyeron una declaración en la que se manifestaba que los chicos tienen el “derecho inalienable” de nacer y crecer en lo que definieron como “ambiente natural del matrimonio” heterosexual.
Mientras tanto, organizaciones religiosas continúan con los preparativos de la movilización al Congreso prevista para el martes a las 18.30 en repudio al proyecto de matrimonio gay. “Los niños tienen derecho a una mamá y un papá”, es el lema que católicos y evangélicos levantarán en la marcha que se realizará un día antes del debate en el Senado.
CÓMO SERÁ LA SESIÓN PARLAMENTARIA
La jornada legislativa del miércoles deberá comenzar con el tratamiento del dictamen de mayoría de la Comisión de Legislación General que rechaza el proyecto que viene de Diputados. Si ese rechazo no consigue los votos suficientes, se pasará a tratar al dictamen de minoría que apoya la reforma del Código Civil.
El otro dictamen de mayoría -firmado por esa comisión y que impulsa la Unión Civil entre personas del mismo sexo pero sin derecho a la adopción- no estaría en condiciones de tratarse sobre tablas ya que el jefe de la bancada kirchnerista, Miguel Ángel Pichetto, presentó una impugnación a la iniciativa bajo el argumento de que es una “irregularidad insólita” que haya “dos dictámenes de mayoría sobre un mismo tema”.
