Julio Cobos y Ricardo Alfonsín protagonizan una disputa que puede restar más que sumar para el futuro del radicalismo. En la interna del 6 de junio se define la conducción bonaerense, donde el sector del hijo del ex presidente fallecido lleva las de perder. El actual diputado denunció un futuro fraude.
Casi todos contra Alfonsín. La interna del radicalismo parece reducirse a eso. Los sectores de Moreau, Storani y Posse, más cobistas de bajo perfil, se mantienen firmes para ganar la elección partidaria para presidir el Comité presidencial y tener la voz mandante a la hora de elegir al candidato presidencial del sector para el año próximo.
El capítulo de los padrones fue fundamental. Alfonsín denunció que se debía limpiar porque existen 60 mil afiliados que también adherían a otras agrupaciones. Finalmente, todos esos correligionarios están habilitados para participar de los comicios el 6 de junio según decisión de la junta electoral del partido, que domina Leopoldo Moreau.
La pelea que parece restar más que sumar se suscitó cuando el alfonsinismo salió a denunciar un futuro fraude. El titular del partido Ernesto Sanz tomó la iniciativa para frenar la escalada verbal.
El histórico partido enfrenta la posibilidad de un resurgimiento con la nueva ley electoral, y todos los viejos caudillos buscarán retomar el protagonismo. Aparecen entonces roces y disputas que pueden debilitar el armado a futuro. De hecho, Carrió todavía espera para saber cómo mantener a flote el Acuerdo Cívico y Social y quedarse con lo que pueda ofrecer Alfonsín. Con Cobos no quiere ni sentarse a tomar un café.
“Nosotros no vamos a impugnar la candidatura de Ricardo aunque su función de diputado es incompatible con la de delegado al Comité nacional y tampoco nos opusimos a que participen los radicales de Vicente López, liderados por un intendente kirchnerista Enrique García y que apoyan a Alfonsín”, dijo Storani echando leña al fuego.
Un dato no menor en relación al vicepresidente es que con esta participación en la interna quedó en el olvido el partido propio que quiso imponer en la Provincia, llamado Consenso Federal. Ahora son sólo una parte del radicalismo, poco influyente puertas adentro.
