El llamado a los “jóvenes de bien” de Macri y Milei, a enfrentar a “los orcos” debe convocarnos a una profunda reflexión. La paz social y la hermandad de la gente de trabajo tienen que estar sobre todo interés.
Por Ramón Gómez (CGT Regional San Martín).
La paz social y el respeto por los demás debe ser profesada por todos y más aún, por quienes tienen responsabilidades políticas, porque de ellos, lo mínimo que se espera, es que guíen a sus pueblos a procesos de bienestar en un marco de paz y orden.
La atrocidad dialéctica, pero sobre todo intelectual con la que el presidente electo y quien parece ser su sostén político por estos tiempos, han llamado a una parte de la juventud a defender su plan de ajuste, debe encender las alarmas de la sociedad toda.
Se llevó adelante una elección democrática transparente (como siempre desde que no existen dictaduras y golpes de estado en nuestro país). En ellas resultó ganador el presidente electo Javier Milei con el voto de más de 14 millones de conciudadanos. Por supuesto que quien aquí escribe, trabajó hasta el comienzo de veda electoral para que Sergio Massa fuese el nuevo presidente, no obstante, al igual que el mismo Massa, reconoce y acepta la derrota electoral y le desea una gestión exitosa a Milei.
No debemos confundir rivalidad electoral con enfrentamiento civil. Aquí, mas de 14 millones de personas votaron por LLA y mas 11 millones votaron por UP. La conducción política de la fuerza vencedora quiere instalar que en esta película hay gente buena (que los votó a ellos) y gente mala que votó a Unión por la Patria.
Los que votamos por Massa no debemos caer en esa provocación, en esa idea perversa y claro, que quienes votaron a LLA, no deben tampoco comprar la idea. Quienes militamos y votamos por UP de ninguna manera creemos que quienes depositaron sus ilusiones en otra opción son malos. Creemos Macri y Milei no eran la mejor salida por su plan de gobierno. Es más, entendemos la decepción que impone la difícil situación económica de las familias que seguramente inclinó la balanza por Milei. Pero en estos 26 millones de votantes no hay buenos y malos. Si vale analizar la intención de cualquier dirigente político que llame a enfrentarnos entre nosotros.
Tal vez se lea esto y no se comprenda aquello que motiva la redacción. Es que en sendas entrevistas realizadas a Javier Milei y Mauricio Macri luego del ballotage, y claro con periodistas que tienen una manera bastante particular de preguntar, se les dice a ambos, palabras más, palabras menos: ¿usted sabe, que las medidas que van a tomar, van a generar resistencia de algunos sectores? Las medidas son las que van a podar las pymes, poder adquisitivo y derechos laborales a la clase trabajadora ¡¡A los 26 millones que votaron por uno o por otro!!
La respuesta fue que cuando, los que ellos denominan orcos, si salen a reclamar por ello; se van a encontrar con una juventud que los va a enfrentar para “defender su oportunidad”. Calculo que ignoran que entre los más de 11 millones que no votaron a Milei también hay jóvenes. Y vale aclarar que hay 26 millones que no votaron a Macri para que tenga el rol de conducción que tiene en la ahora, nueva fuerza de gobierno.
Lo que quiero decir es que si cumplen con lo prometido en campaña, a los que vivimos de la fuerza diaria de nuestro trabajo, lejos de encontrar un sendero de crecimiento, nos va a empeorar mucho más la situación. Pero no creemos que los votantes de LLA son malos, ¡de ninguna manera! Creemos que les van a pisotear la ilusión y que si eso pasa, pueden contar con nosotros para ir a reclamar por los derechos laborales y sociales que son de los 45 millones de argentinos.
Creemos que a los que Macri nos bautizó de orcos, porque sabe que somos los que históricamente luchamos contra la ley Banelco y los contratos basura, contra el quite del 13% de Patricia Bullrich a los jubilados, la reforma laboral en su gobierno y contra la toma de deuda pública para el salvataje de deuda privada de los de su casta, estaremos a disposición de todos para reclamar ante esos abusos, independientemente de a quien haya votado cada argentino o argentina. En todo caso, seremos los orcos de la paz en nuestra incansable búsqueda de esa justicia social que nos viene siendo esquiva.
