El diputado ya está convencido de abandonar el bloque kirchnerista y encabezar una fuerza propia en el Congreso. Entre los que estarían dispuesto a secundarlo aparecen nombres importantes como Sarghini, el mendocino Thomas o los cordobeses Montoya y Beatriz Halak.
El peronismo crítico aparece a punto de corporizarse. Aunque en primera instancia no se extenderá como una fuerza política y competitiva a nivel nacional, la mecha de la ruptura tendrá eje en el Congreso y el protagonista será nada menos que Felipe Solá.
Los trascendidos apuntan al primer paso, que es la ruptura definitiva en el Congreso, que sería después de aprobarse el Presupuesto 2009, cosa que finalmente ocurrió en el Senado.
El anuncio de la ruptura apuntaba en estas horas, pero finalmente Felipe se lo guardó. Dicen que porque espera el retorno de Irma García (FPV-La Pampa) y Zulema Daher (FPV-Salta), quienes se encuentran en el exterior. Los tres se presentarían en conjunto para anunciar su distanciamiento del bloque oficial, pero no serían los únicos.
Cerca de Solá sostienen que el diputado nacional podría conformar una suerte de interbloque, que estaría integrado por unos nueve o diez legisladores nacionales peronistas, antikirchneristas.
NOMBRES
Desgranando esos posibles integrantes, hay que empezar por el triunvirato que todavía integra el Frente para la Victoria, que son Solá, Daher y García. Otros dos serían los cordobeses Jorge Montoya y Beatriz Halak, quienes figuran oficialmente en el bloque del FpV pero desde el tratamiento de la resolución 125 trabajan por fuera.
Basta con recordar que, en su momento, ambos cordobeses junto a Solá y un grupo de diputados entrerrianos impulsaron un proyecto alternativo por las retenciones. Pero dicen que desde ese tema hasta aquí no volvieron a trabajar en conjunto.
A estos cinco hay que sumarle, indefectiblemente, al mendocino Enrique Thomas, el principal aliado que hoy tiene Felipe en la Cámara. También a Jorge Sarghini, cabecilla del peronismo anti K, el duhaldista Jorge Villaverde, y los rionegrinos Lorena Rossi y Julio Arriaga.
“Están trabajando en conjunto pero no está definido el bloque”, explicó un vocero. “Se trata de un grupo de diputados en disidencia por el gobierno, pero no esta dado el marco para realizar aún un anuncio de bloque resonante”, aclaró.
Lo que rumorean en el Congreso es que muchos están especulando con la posibilidad que Felipe colme la paciencia de los Kirchner y decidan echarlo. Así, contarían con un arma extra: la posibilidad de victimización. “Pero eso no va a pasar, no le van a dar el gusto”, se lamentó una fuente peronista de amplios conocimientos sobre el funcionamiento del bloque K.
Fuente: La Política Online
