En los próximos días los principales referentes de la coalición opositora se reunirán para evaluar la derrota electoral, hacer autocrítica y rediseñar su acuerdo político. Los escenarios de un resultado impensado.
Luego de una contundente derrota electoral, logrando obtener tan sólo el 19,62% de los votos para la presidencia, Juntos por el Cambio sabe que los reacomodamientos serán inevitables. En Parque Norte, donde se encuentra ubicado el búnker de JxC, en ambiente era depresivo, nadie optó por la autocrítica ni el análisis fino de los errores cometidos. En búsqueda de un reordenamiento, algunos líderes promueven un encuentro esta misma semana para evaluar lo que pasó y empezar a rediseñar el futuro de una fuerza política que entró en una etapa con muchas incógnitas.
Es que es un escenario que no creían posible, varios referentes de JxC confiaban en un aumento del caudal de votos después del segundo debate presidencial, donde Patricia Bullrich pudo lucirse como candidata. Además, la unión de otros sectores de la coalición como Horacio Rodríguez Larreta deberían haber resultado en más votos, incluso el endurecimiento de su discurso antikirchnerista y las constantes críticas contra Javier Milei prometían sumar. Pero no fue así. “Lo dimos todo, pero la gente eligió lo de siempre”, dijo un integrante del bullrichismo.
Pasadas las 22hs, Bullrich salió al escenario para reconocer la derrota, rodeada de lágrimas y desconcierto. “Nunca vamos a ser cómplices del populismo en la Argentina”, dijo la candidata, en un discurso en el que reafirmó que no renunciará a los “valores” que lleva adelante la coalición y advirtió: “Desde el lugar que me toque, no me voy a rendir ante el populismo”. Incluso se negó a felicitar a Sergio Massa, el sorpresivo ganador de las elecciones: “No soy yo quien va a venir a felicitar que vuelva el poder quien ha sido parte del peor gobierno de la historia argentina”, afirmó.
Sin embargo, JxC se mostró unido tras la derrota y logró la foto más completa de los últimos tiempos: esta vez estuvieron Elisa Carrió, la fundadora de la Coalición Cívica, y Gerardo Morales, el titular de la UCR, además de Mauricio Macri, Horacio Rodríguez Larreta, Néstor Grindetti y Jorge Macri (el único de la coalición opositora que pudo festejar), entre otros.
Ahora tratarán de preservar esa imagen en un momento plagado de dudas. La postura de los distintos dirigentes de JxC ante el balotaje entre Massa y Milei apunta para diferentes rumbos. En el radicalismo nadie lo reconoce aún, pero el sector más dialoguista no se niega a explorar algún acuerdo político con el candidato de Unión por la Patria, que anunció un gobierno de coalición en caso de llegar al poder. Esa opción es descartada por el PRO, donde un grupo de macristas impulsa el debate interno para respaldar a Milei como una manera de evitar la continuidad del kirchnerismo. En la Coalición Cívica, crítica de ambos postulantes, afirman que Carrió preferiría dejar en libertad de acción al electorado propio, dejando en claro los valores que promueve Juntos por el Cambio.
Anoche, una vez consumada la derrota, entre la dirigencia de la todavía coalición opositora se preguntaban cuánto tardaría Mauricio Macri en respaldar públicamente a Javier Milei de cara a la segunda vuelta del próximo 19 de noviembre.
“Cuando eso pase, automáticamente se rompe Juntos por el Cambio”, especulaban estas semanas, en la previa de la elección, entre los dirigentes que siempre desconfiaron de las maniobras de Macri en torno a la interna partidaria entre Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta, y en relación a las vacilaciones del ex presidente respecto de la figura de Milei, a pesar del contundente apoyo público de las últimas semanas a su ex ministra de Seguridad. “Nosotros no lo vamos a hacer. Si lo hace, va a ser él solo”, decían anoche bien cerca de Bullrich, entrada la madrugada.
Las heridas se reabren y los reproches por decisiones tomadas no trardaron en llegar: “Nos equivocamos todos, aunque algunos más que otros”, dijo un referente larretista, que, aun golpeado, señaló la buena elección de Juan Schiaretti (6,85%): si Bullrich hubiera aceptado el acuerdo que promovía Larreta con el gobernador de Córdoba, la candidata de Juntos por el Cambio podría haber ido al balotaje con Massa y no Milei.
Desde las “palomas” de JxC, además, cargan las tintas contra Macri por haber extremado la pelea interna y apostado a la opción más intransigente que representaba Bullrich: “Esta elección demostró que efectivamente hay un electorado de centro que podría haber competido contra Milei”, reflexionó un dialoguista de la coalición. “Mauricio nos encerró en su corralito y perdimos todos”, agregó.
Recuperarse de tal golpe será una tarea dura: El retroceso general de casi 5 puntos respecto de los votos logrados en las PASO (del 28,27% al 23,85%) y los importantes municipios que estaban en manos de JxC y que ahora se perdieron fueron golpes que podrían ser fatales.
