Esto dijo Carlos Acosta al referirse a la conducta de Pablo Torres Lacal, quien está siendo juzgado por el delito de «triple homicidio con dolo eventual» luego de haber protagonizado el choque de lanchas en Tigre en el que se perdió la vida de Manuel Storani, su madre Ángeles Bruzzone y Francisco Gotti.
El abogado de Federico Storani sostuvo este lunes en la primera audiencia del juicio contra el hombre acusado por la muerte de su hijo Manuel, la madre de éste María de los Ángeles Bruzzone y una tercera persona, que el imputado actuó «con un desprecio absoluto por la vida ajena», a siete años del choque de lanchas ocurrido en el río Luján, en el partido bonaerense de Tigre, y el dirigente radical pidió que «la Justicia sancione de manera ejemplar a quienes actúan con desaprensión y desprecio por la vida».
Tras sucesivos recursos de la defensa que impidieron el comienzo del juicio oral, el conductor de una de las embarcaciones, Pablo Torres Lacal, comenzó a ser juzgado por el Tribunal Oral N 1 de San Isidro por el delito de «triple homicidio con dolo eventual».
En total, fueron citados 49 testigos y habrá algunos de identidad reservada que darán cuenta de la personalidad del imputado y de sus hábitos, según indicaron fuentes relacionadas a la causa.

En la primera audiencia que comenzó este lunes a las 10, el fiscal Diego Calegari dijo que intentará acreditar que Torres Lacal conducía la embarcación Shark 2 «a velocidad máxima y más de la permitida, en zig-zag con una trayectoria imprevisible y nula visibilidad».
El fiscal también aseguró que las tres personas fallecieron a raíz del accionar de Torres Lacal, ya que «tuvo una tarea criminal demostrando un desprecio absoluto y generando condiciones de muerte segura de quien navegara por el canal».
Luego, el abogado de la familia Storani, Carlos Acosta, sostuvo que «Torres Lacal ha actuado con un desprecio absoluto por la vida ajena» y que pueden acreditar la calificación de homicidio triple con dolo eventual.

Federico Storani, que declaró en calidad de particular damnificado, expresó que «no existe palabra que pueda describir el dolor lacerante de la muerte de un hijo a tan temprana edad».
«Mi vida cambió. Yo nunca me imaginé tener que estar ante un tribunal hablando de la muerte de mi hijo Manuel y de Ángeles», relató emocionado en una sala colmada de familiares, entre ellos la hermana mayor de Manuel, Constanza, quien se llevó la mano al corazón al escuchar a su padre.
Durante la jornada también declaró Alejandro Macán, uno de los testigos convocados que guardaba la lancha en la misma guardería náutica que Torres Lacal -denominada «Sarthou»- quien aseguró que uno de los serenos de la guardería le indicó que el imputado «estaba ebrio» aquella noche.
Al finalizar la audiencia, el fiscal consideró fundamental que los tres jueces realicen una inspección ocular al canal de vinculación de noche para entender la hipótesis de la Fiscalía.
