El titular de CRA, Mario Llambías, consideró que el encuentro, que duró casi tres horas, "fue positivo" porque se pudo hablar cara a cara en lugar de a través de los medios. Desde el lunes comenzará el diálogo sobre asuntos técnicos con el jefe de Gabinete.
Minutos antes de reunirse con los dirigentes de las cuatro principales entidades agrarias, la presidente Cristina Fernández de Kirchner justificó el incremento de las retenciones a las exportaciones y les pidió a los dirigentes que cuando defiendan los intereses de los sectores a los que representan tengan también "una mirada hacia los demás".
Pasado el mediodía, la mandataria se reunía en la Casa Rosada con los titulares de la Sociedad Rural Argentina, Luciano Miguens; la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi; Coninagro, Fernando Gioino; y Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Mario Llambías. Es el primer encuentro entre ambos sectores desde que concluyó el paro agropecuario contra el sistema de retenciones móviles a las exportaciones.
Antes, la Presidenta aprovechó el lanzamiento de un plan para combatir la pobreza para enaftizar que "las meneadas retenciones ocupan el cuarto lugar" en cuanto a importancia en el esquema de recaudación fiscal. El primero, subrayó, lo ocupa "el IVA, que pagan todos los argentinos". El segundo es el impuesto a las Ganancias, al que consideró "justo"; y el tercero, los aportes patronales.
"La totalidad de las retenciones representan un 13% de los ingresos; lo que corresponde al sector agropecuario, es un 7,9%; pero sólo el 3,9% corresponde a quienes producen, porque el resto es de las industrias" derivadas, dijo Fernández de Kircher. La mandataria también pidió "honestidad intelectual" para que "los argentinos sepamos lo que cada uno aporta". Sino, agregó, "pareciera que los aportes (por las retenciones) tienen una magnitud que los números no reflejan".
Las declaraciones están en cierto en línea con las advertencias previas que había formulado el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, quien advirtió que "definitivamente" el Gobierno no está pensando en dar marcha atrás con las retenciones móviles. El ministro sostuvo que la propia reunión "es un gesto" de vocación al dialogo, aunque también acusó a las entidades agrarias de haber mantenido "una posición muy firme de no querer dialogar".
Por su parte, el presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), Pero Apaolaza, dijo que los productores van "con esperanzas" a la reunión con la Presidenta, a la que consideró como "una chance decisiva" para solucionar el conflicto entre el Gobierno y el campo. Pero se quejó de las críticas que formuló ayer el ex presidente Néstor Kirchner, quien en un acto con intendentes, aún con un tono conciliador, tildó al lock-out como "signos de intolerancia". "A 24 horas de la reunión, (Néstor Kirchner) no debería haber dicho absolutamente nada", opinó Apaolaza.
