El líder de la CGT lanzó su propia corriente política en Mar del Plata en una cumbre con caciques sindicales. Quiere ponerse a la cabeza del peronismo y amaga con ser candidato a gobernador en el 2011. Pulsea por más poder con Kirchner y Scioli.
El jefe de la CGT, Hugo Moyano, lanzó un desafío al asegurar que el sindicalismo organizado apuntará a liderar el peronismo. “Perón nos decía que los trabajadores éramos la columna vertebral del justicialismo porque no estábamos preparados para más. Descanse, mi general, porque ahora estamos en condiciones de asumir el desafío de ser la cabeza del movimiento”, aseguró el camionero. La advertencia de Moyano se concretó en el lanzamiento formal de la Corriente Nacional Sindical Peronista (CNSP), en Mar del Plata, ante medio millar de gremialistas de 117 organizaciones sindicales.
La estructura puesta en marcha ayer apuntará a jugar un rol central en el debate del peronismo con vistas a las elecciones de 2011 y, de prosperar la iniciativa, será la base para una eventual candidatura del líder de la CGT como gobernador bonaerense, confiesan por lo bajo sus íntimos. El objetivo más inmediato tampoco es menor: condicionar el apoyo sindical al partido a los espacios de poder que obtengan los dirigentes a cambio.
“Es el momento ideal. Somos conscientes del poder que tiene el movimiento obrero, y somos los únicos que podemos llevar adelante el proyecto nacional y popular”, destacó el camionero. Y agregó: “Ya recuperamos la credibilidad de los trabajadores, ahora vamos por la credibilidad de la sociedad”.
También dedicó una porción de su discurso a respaldar la Ley de Medios impulsada por el Gobierno y para atacar a los diarios. “Lo único que no se puede cuestionar es la fecha y el precio”, ironizó, y aseguró que el sindicalismo “le perdió el miedo” a la prensa.
El andamiaje comenzó a evaluarse al día siguiente de la derrota electoral del oficialismo, en las legislativas de junio pasado. Moyano sintió que fue arrastrado por Néstor Kirchner a un apoyo sin contraprestación, en vista de los escasos lugares cedidos por el ex presidente para candidatos de extracción gremial.
El acto en el hotel de la Federación de Trabajadores de Luz y Fuerza contó con mayoría de gremios integrantes de aquel MTA. Sus principales sostenes son el taxista Omar Viviani, el judicial Julio Piumato, Juan Carlos Schmid, del sindicato de Dragado, y Omar Plaíni (canillitas).
Del sector industrial dijo presente el jefe del gremio de mecánicos (SMATA), Mario “Paco” Manrique, pero nadie de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). José Luis Lingeri, un ex “independiente” en los últimos años leal a Moyano, fue de la partida.
Como era de esperar fue total la ausencia de “gordos” e “independientes”, y sólo se pudo ver –con un deliberado bajo perfil- a Eduardo Berrozpe, secretario de Prensa de La Bancaria como referente de los no alineados con el camionero.
La fortaleza del conglomerado radica en el transporte: además de Moyano y Viviani estuvieron Omar Maturano (maquinistas de La Fraternidad), Ricardo Frescia (aeronavegantes) y directivos del sindicato de personal jerárquico de empresas aéreas (UPSA). También de gremios vinculados al sector marítimo, como Omar Suárez (SOMU).
El discurso de Moyano fue interrumpido varias veces por aplausos y coronado por una ovación, con un cierre lógico de la Marcha Peronista entonado por los presentes. El camionero estuvo acompañado por su mujer, Liliana Zulet, y tres de sus hijos: Pablo (también dirigente de Camioneros), Facundo (jefe del sindicato de peajistas) y Hugo (abogado). La representación del Gobierno en el acto fue escasa pero notoria: estuvieron el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi; el ex piquetero y actual funcionario de Desarrollo Social Emilio Pérsico, y el presidente de Aerolíneas Argentinas, Mariano Recalde. El hijo de Héctor Recalde, que intentó no separarse de su padre (histórico asesor de la CGT), resistió estoico el acoso de los sindicalistas aeronáuticos.
Aunque la posible candidatura de Moyano sobrevoló en todo el momento el encuentro –casi tanto como el escándalo por los medicamentos truchos– pocos se animaron a pronunciarse abiertamente sobre esa alternativa. Uno de ellos fue Recalde padre, para quien el camionero “está en su derecho de presentarse”, aunque matizó: “Moyano me dijo el otro día que ya lo habían candidateado a presidente y después a gobernador. Y cree que podrían candidatearlo a Papa, porque sería bueno tener un Papa negro”.
Fuente: Diario Crítica de la Argentina
